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Efemérides del mes de diciembre

Por diciembre 2, 2020 diciembre 29th, 2020 No Comments

En esta entrada se reúnen las efemérides del mes de diciembre. Se irán publicando conforme avance el mes, procurando que su publicación coincida con la fecha del día.

Lápida conmemorativa

2 DE DICIEMBRE DE 1547
Muere Hernán Cortes en Castilleja de la Cuesta

En Castilleja de la Cuesta, cerca de Sevilla, muere el día 2 de diciembre de 1547, uno de los más grandes capitanes de la historia: Hernán Cortes. Este hidalgo extremeño había nacido en Medellín en el año 1485, estudio en la universidad de Salamanca. Su fama y su gloria están indeleblemente unidas a la conquista de la Nueva España, hoy Estados Unidos de Méjico. Disponiendo sólo de medio millar de soldados, 16 caballos y 10 cañones de bronce, inició la conquista de uno de los más grandes imperios de América.
El genio de Hernán Cortes prefirió, al arribar, quemar sus naves antes que retroceder, de ahí procede la frase «quemar las naves» expresión de una determinación invariable. Con ese escaso número de soldados, y sin más apoyo que su inteligencia y su genio militar, logró en solo dos años hacer saltar en mil pedazos el imperio azteca. Por su cultura se planteó si era lícito esclavizar a los nativos.
En su camino al corazón del imperio Azteca logró el apoyo de pueblo nativos Totonacas de la ciudad de Cempoala, en desacuerdo con los aztecas que los tenían subyugados. Por ellos se da cuenta de la división que existía entre los diversos pueblos y saca partido de ello. Se impone militarmente al pueblo txacalteca, con el que se une mediante una alianza y logra incorporar miles de guerreros txacaltecos.
Recibió diversos regalos al llegar a México, entre ellos a la princesa india «Malinche», doña Marina, que le sirvió de intérprete y con la que engendro su hijo Martín, considerado el primer mestizo de la América continental.
Por todo ello, España ensanchará extraordinariamente sus dominios. Fue Hernán Cortes un jefe inteligente, audaz y valiente, sobre cuyo estandarte rezaba la siguiente inscripción: «Amigos, sigamos la Cruz y si tenemos fe venceremos».

Fotografía de la fragata "Berenguela" en Port Said
Ramón Padró y Pedret, "La Berenguela en Port Said"

2 DE DICIEMBRE DE 1869
La fragata “Berenguela” en la apertura del canal de Suez

El día 27 de octubre de 869 zarpaba de Cartagena para Filipinas, vía Suez, la fragata Berenguela orlada por el prestigio alcanzado en El Callao. Su comandante era el capitán de navío D. Alejandro Arias Salgado y Téllez y su segundo, el capitán de fragata D. Joaquín Navarro y Morgado, que llevaba orden de redactar una memoria que está publicada bajo el título: Canal de Suez. Paso de la Berenguela por el mismo (Madrid, imprenta de D. Miguel Ginesta, C/Isabel la Católica nº4, 1870). Componían la dotación diez oficiales un capellán y 395 hombres entre dotación y guarnición. Además, viajaban de transporte a bordo cuatro diplomáticos destinados al Japón, China y uno para Alejandría.
Tres españoles estuvieron muy vinculados a la construcción del Canal a través del diplomático francés Fernando de Lesseps su gran impulsor: Eduardo Saavedra, ingeniero de Caminos, de la Comisión Consultiva Internacional de dicho Canal; Cipriano Segundo, ingeniero civil de la Comisión Técnica Internacional para el Estudio y Construcción del Canal, redactó: El Rompimiento del Istmo de Suez (1857) y D. Nemesio Artola Erroizonea, cónsul de España en Alejandría, estrecho colaborador de Lesseps, participó en las obras y fue responsable de personal y maquinaria, escribió: Biografía del Canal de Suez.
España había emprendido acciones para conseguir una base “carbonera” en el Mar Rojo o en el golfo de Adén, vital para la nueva derrota a Filipinas, hubo expediciones diplomáticas y acuerdos con jefes locales y con Italia para establecerla en la costa somalí, que no llegaron a “buen puerto”.
Durante su estancia en Port Said, los mandos y la dotación asistieron a banquetes, bailes y verbenas y a la gran ceremonia de la inauguración, los guardiamarinas de la Berenguela, desde un bote de abordo, dieron una serenata a la emperatriz Eugenia de Montijo.
La Berenguela tuvo problemas debido a su calado y no estuvo en la formación inaugural del Canal. Tuvo que romanear la artillería y desembarcar pesos. El día 2 de diciembre zarpó para Ismailía, donde tuvo que reducir todavía más su calado. Llegó a Suez el 17 del mismo mes y, reembarcado el material, continuó viaje a Manila. Su paso tuvo categoría de cumplimiento de misión y no protocolaria para la inauguración.

Santiago Ramón y Cajal
Neuronas. Dibujo de Ramón y Cajal
Cerebro. Dibujo de Ramón y Cajal

10 DE DICIEMBRE DE 1906
Santiago Ramón y Cajal recibe el Nobel en Medicina

El 10 de diciembre se conmemora la entrega, en 1906, del premio Nobel en Medicina al doctor Santiago Ramón y Cajal, profesor de Histología y Anatomía Patológica de la Facultad de Medicina en Madrid, en reconocimiento a su trabajo en la estructura del sistema nervioso.
Santiago Ramón y Cajal nació el 1 de mayo de 1852, en Petilla de Aragón, pequeño municipio de Navarra enclavado en la provincia de Zaragoza. Era de familia humilde, aunque su padre tras grandes sacrificios y con gran voluntad, consiguió el título de Doctor en Medicina que en cierto modo influyó en la posterior formación de su hijo Santiago.
Desde muy pequeño mostró un gran interés por el tema artístico, principalmente por la pintura y después por la literatura. Su carácter rebelde le llevó a tener que ejercer oficios de ayudante de barbero y zapatero obligado por su padre, en respuesta a su poco interés por los estudios en los primeros años de instituto.
Con el transcurrir del tiempo su interés fue cambiando y a los dieciséis años ya estaba matriculado en la facultad de medicina de Zaragoza donde su padre impartía clases de Anatomía Aplicada y con el que compartió sus primeras prácticas de disección.
Poco después de obtener el título, en 1873, aprobó la oposición de Sanidad Militar siendo destinado a Cuba donde participó en la guerra de la independencia. Allí contrajo el paludismo, enfermedad que consiguió superar no sin secuelas, lo que le valió la licencia absoluta y su regreso a la península en 1875.
De regreso, vuelve al estudio de la anatomía tras conseguir una plaza de ayudante interino en la facultad de medicina de Zaragoza, a la vez que empieza a preparar oposiciones a catedrático. En 1877 recibe su doctorado en Madrid y en 1879 obtiene el cargo de director de Museos Anatómicos de la facultad de Zaragoza. En 1883 obtiene la Cátedra de Anatomía en la Universidad de Valencia, donde permanece hasta 1887, cuando se traslada a Barcelona para ocupar la catedra de Histología Normal y Patológica, empezando aquí una brillante carrera investigadora que le conduciría a la obtención del Nobel. Entre 1892 y 1922 continua su labor en la Facultad de Medicina de Madrid.
A su jubilación, en reconocimiento a su meritoria carrera y a sus fabulosas aportaciones a la ciencia, se aprobó la construcción del Instituto Cajal en Madrid, donde continuó trabajando hasta su muerte, el 17 de octubre de 1934.
Las investigaciones de Ramón y Cajal sobre la estructura del cerebro y del sistema nervioso supusieron una revolución en su tiempo, al demostrar que estaban formados por células individuales llamadas neuronas. Su afición por la pintura y la utilización de las técnicas de coloración de Golgi, con quien compartió el premio Nobel, le sirvieron para ilustrar sus publicaciones y transmitir lo que veía a través del microscopio. Con este hallazgo dio paso a la neurociencia moderna, al ser el primero en describir los circuitos neuronales, base de la inteligencia artificial.

Conexiones sensoriales y motoras de la médula espinal. Dibujo de Ramón y Cajal
Banderas de España y de la OTAN

10 DE DICIEMBRE DE 1981
España ingresa en la OTAN

El proceso de incorporación de España a la Alianza Atlántica se inició tras el discurso de investidura del presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, el 25 de febrero de 1981, dos días después del intento de golpe de estado del 23 de ese mismo mes.
El día 2 de diciembre de 1981, España comunicaba a la Alianza Atlántica su intención formal de adherirse al Tratado de Washington y, de manera casi automática, recibió la invitación del Consejo del Atlántico Norte (CAN) para iniciar el proceso de adhesión.
El día 10 de diciembre de 1981, los 15 ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN firmaron el protocolo de adhesión de España a la Alianza, en presencia de su colega español, José Pedro Pérez Llorca.
Este documento daba inicio, formalmente, al proceso de ingreso de España en la OTAN, una vez que las Cortes Españolas habían dado su autorización y con la firma del resto de los países miembros “ad referendum” (firma condicionada hasta que los parlamentarios o Gobiernos, según el caso, de estos países lo refrendaran)
El acto de la firma se realizó en la sede de la Alianza, en Bruselas, donde Joseph Luns, secretario general de la Organización, mostró su alegría por lo que consideró “una etapa en el camino de España para ocupar el lugar que le corresponde en el seno de la comunidad de sociedades occidentales, libres y democráticas”.
Con la culminación de este proceso de adhesión, España se convirtió en el socio número 16 de la Alianza.
Tras las elecciones generales del 28 de octubre de 1982 se produjo un período de reflexión sobre la entrada de España en la Alianza, que condujo a la suspensión de las conversaciones sobre la integración militar de España en la OTAN.
En el discurso sobre el “Estado de la Nación”, de octubre de 1984, el presidente del Gobierno, Felipe González, presentó el “Decálogo de Paz y Seguridad” que estableció las directrices políticas que el pueblo español debería ratificar por referéndum.
Este referéndum se produjo el 12 de marzo de 1986 y mostró el respaldo de los ciudadanos a favor de la entrada en la Alianza, con un 52,54 por ciento de votos a favor, con lo que España inició su participación en todos los comités, grupos de trabajo, agencias, presupuestos y planeamiento de la defensa, con excepción de la estructura militar integrada.

Comandante Pedro Vives y Vich

11 DE DICIEMBRE DE 1900
Primeras ascensiones tripuladas en globo del Servicio de Aerostación español 

Ya en el año 1792, Joseph Louis Proust, relevante químico francés y profesor de Química en el Real Colegio de Artillería de Segovia, realizó en El Escorial, en presencia de Carlos IV, la ascensión de un globo esférico cautivo con la finalidad de observación del tiro de artillería, con lo que se iniciaban las prácticas de aerostación militar en España.
La utilidad de los globos con fines militares, ya fueran para la observación directa, ya para el levantamiento de croquis o la obtención de fotografías era tan evidente que los ejércitos de las naciones europeas se plantearon la posibilidad de incorporar la aerostación como servicio especializado.
Así, por Real Decreto de 15 de diciembre de 1884, se crea en España la Aerostación Militar siendo asignada a la 4ª Compañía del Batallón de Telégrafos, con base en Guadalajara.
Por Real Orden de 12 de diciembre de 1886, se crea el Servicio de Aerostación Militar, con sede en Guadalajara, al que quedaron adscritos el Parque de Aerostación y la Compañía de Aerostación, encomendándose la dirección del Servicio al Comandante de Ingenieros D. Pedro Vives y Vich.
Problemas presupuestarios harían que el nacimiento real de la aerostación se retrasara hasta 1889, año en que se adquirió material de la casa “Yon”: un aerostato (María Cristina), así como los aparatos necesarios para la producción de hidrógeno. De esta manera se llevaron a cabo las primeras ascensiones en globo cautivo en la Casa de Campo, y el 10 de julio de 1899 en globo libre.
Tras el viaje que realizó el Comandante Vives durante ese año 1899 por Italia, Suiza, Austria y Alemania, para conocer el desarrollo de la aerostación en esos países, encarga la adquisición de un globo-cometa para el servicio, dadas «[…] sus muy buenas cualidades para la observación fotográfica y del tiro de la artillería […]»
En diciembre de 1900, si iniciaron las prácticas con el globo-cometa Venus, realizándose la primera ascensión tripulada el 11 de diciembre de 1900.
A partir de ese momento se sucedieron las ascensiones libres que permitieron realizar abundantes observaciones de la zona central del país.
El comandante Pedro Vives y Vich, nacido en Igualada el 20 de enero de 1858, no sólo fue el pionero de la aerostación militar, sino que fue el primer español que voló en avión (1909) y el fundador y primer jefe de la Fuerza Aérea Española, creada en 1913 como Sección de Aviación del Servicio de Aeronáutica Militar, ocupando posteriormente importantes cargos, siendo Ministro de Fomento y de Obras Públicas desde 1923 a 1925 y retirándose de General de División.

Augusto Ferrer Dalmau. "El último de Gibraltar", Lámina sobre papel lienzo.

18 DE DICIEMBRE DE 1968
La ONU pide al Reino Unido la descolonización de Gibraltar

El 18 de diciembre de hace casi 55 años, España ganó la única batalla para recuperar Gibraltar, la diplomática en Naciones Unidas. Éxito diplomático poco recordado y valorado.
Eran casi las 21:00 horas de aquel día cuando el presidente de la cuarta Comisión declaró: «La Resolución sobre Gibraltar queda aprobada por 78 votos a favor, ninguno en contra y 12 abstenciones». Acababa así una de las batallas diplomáticas más encarnizadas que se recordaba en la ONU desde su fundación.
La Resolución seguía las líneas de la ya aprobada por el Comité de los 24 en las que deploraba los obstáculos presentados por el Reino Unido, lamentaba la demora en el proceso descolonizador y pedía a ese país que presentara un informe sobre la descolonización antes de septiembre de 1967 y reclamaba a Gran Bretaña que «acelerase la descolonización» en coordinación con España, teniendo en cuenta los intereses de la población.
Aunque parezca mentira, esa última parte relativa a la población, y que fue condición sine quanon para que saliera la declaración, ha sido el gran escollo para la solución. Ese escollo podría haber sido fácilmente superable si los errores diplomáticos españoles, los falsos cálculos negociadores, las cesiones sin nada a cambio, que siempre sorprendieron al Gobierno Británico y sobre todo las rivalidades internas de nuestra política no lo hubieran impedido.
Allá queda la magnífica actuación diplomática de Fernando María Castiella, Ministro de Asuntos Exteriores, de Liniers, embajador de España ante la ONU y las instrucciones del gobierno coordinadas por Carrero Blanco. La victoria se convirtió en derrota por la inacción y torpeza de determinados gobiernos españoles. El impresionante «Informe Castiella» dando cuenta a las Cortes merecería ser objeto de estudio.
Gibraltar desde ese 18 de diciembre de 1964 sigue siendo la piedra de toque de España como nación moderna y Estado democrático.

19 DE DICIEMBRE DE 1684
Nace Don Álvaro de Navia-Ossorio y Vigil, Marqués de Santa Cruz de Marcenado

Había nacido Don Álvaro en Santa Marina de Veiga, pueblo del concejo de Navia de Luarca, Asturias, el 19 de diciembre de 1684 en el seno de una ilustre familia. Su abuelo fue Caballero de la Orden de Calatrava y su padre de la Orden de Santiago. Cumplidos los diez años asiste al fin del predominio militar español en Europa y al declive de España.
La figura del marqués de Santa Cruz de Marcenado, «Príncipe de las letras militares españolas» y del pensamiento militar, teniente general de los Reales Ejércitos, rebasa lo conocido hasta entonces. Don Álvaro representa no solo la unión entre las armas y las letras, la pluma y la espada, sino una formación polifacética del militar de campaña con ideas muy avanzadas en el campo de la diplomacia, política y la economía, en definitiva, polifacético escritor, erudito y militar.
Los veintiún libros de su obra cumbre, «Las Reflexiones Militares», constituyen un compendio único del Arte de la Guerra, del derecho bélico, de la teoría del mando y buen gobierno de las tropas, de la dirección de la guerra y la conducción de las operaciones militares, adelantándose en mucho a la evolución del arte y la ciencia militar. Se han considerado «Las Reflexiones» como un monumento de la ciencia castrense, enciclopedia del arte de la guerra, fuente de consejos y soluciones doctrinales para los jefes del ejército.
Sus cuatro obras más destacadas son «Esbozo de un Diccionario Universal» realizado en cuatro lenguas y anticipo de la enciclopedia francesa, el «Diccionario Histórico-Crítico de España» abriendo con ello las puertas a la Real Academia de la Historia, la «Rapsodia Económico-Político-Monárquica» como el primer planteamiento de economía moderna y la cuarta, la universalmente conocida, las «Reflexiones Militares», publicada en 1724 y pronto traducida a varios idiomas. Hay que destacar que a principios del XVIII no existía ningún Tratado que analizara de forma tan profunda y tan completa el arte y la ciencia militar, como las «Reflexiones». Es por ello que Don Álvaro lidera la trilogía de eminentes pensadores militares españoles junto a José Almirante y a Francisco Villamartín.
En cuanto a los proyectos de su «Rapsodia», antes mencionada y escrita en1732, los comienza con la cita contundente del ilustre tratadista Raimundo de Montecuccoli. «Es el dinero, ese espíritu universal que es el alma y el corazón de todo, infundiéndose en todo; es virtualmente todo…. Si pidiera algunas de las cosas necesarias para la guerra, respondería: dinero, dinero, dinero…». Desde el principio, Don Álvaro planteó y dejó claro el programa de política económica necesario para aumentar la capacidad monetaria de España y las rentas reales. Destacó que el desarrollo tendría que ir acompañado de un aumento de la población y que había que promover desde España el comercio con las Indias. Había que contar con bajeles de guerra que al tiempo que protegían las rutas comerciales, aumentarían la actividad fabril en la industria naval. Esa actividad y riqueza sería un acicate para estimular la producción agrícola y ganadera. Aumentarían las ciudades y avanzarían los pueblos. Todo un programa económico y social de progreso. Un militar escritor polifacético era nuestro protagonista hoy día 19 de diciembre.

Aprobación de la Cartilla
Portada de la Cartilla

20 DE DICIEMBRE DE 1845
Aprobación de la “Cartilla del Guardia Civil”

 

Este 20 de diciembre se cumplen 175 años de la aprobación por la Reina Isabel II de la «Cartilla del Guardia Civil», mediante real orden dimanante del Ministerio de la Guerra, cuyo titular era el teniente general Ramón María Narváez Campos, responsabilidad que compatibilizaba con la presidencia del Consejo de Ministros. Redactada por su Inspector General, el II Duque de Ahumada, mariscal de campo Francisco Javier Girón Ezpeleta, se dispuso que se proveyera de ella a todos los individuos del Cuerpo para su puntual y cumplida observancia.
La Guardia Civil había sido creada el año anterior y ya disponía de un Reglamento Militar y un Reglamento Civil. Si bien se habían venido dictando desde el inicio diferentes circulares que iban perfilando las cualidades morales que debían tener sus miembros, era imprescindible disponer de un código deontológico en el que se establecieran y reunieran los principios y valores éticos de quienes formasen parte de la nueva Institución. Dado que dicha cuestión era del máximo interés y preocupación para el Duque de Ahumada, él mismo se encargó de su redacción.
Estructurada la «Cartilla» en tres partes, su núcleo central y verdadera razón de ser quedó condensado en su capítulo primero, bajo el título de «Prevenciones generales para la obligación del Guardia Civil». Éste, compuesto a su vez por 35 artículos, denotaría desde el primero de ellos, con rotunda sencillez y absoluta firmeza, el verdadero credo por el que se debían regir los componentes del nuevo Cuerpo: El honor ha de ser la principal divisa del Guardia Civil; debe por consiguiente conservarlo sin mancha. Una vez perdido no se recobra jamás.

Tan transcendental como inquebrantable principio, constituiría desde el primer momento su principal cualidad moral. Convertida en pilar fundamental, cimentaría la idiosincrasia de la benemérita Institución y marcaría su norte, diferenciándola así del resto de instituciones españolas de seguridad pública que le habían precedido y desaparecido.
Esa cualidad moral del honor sería fortalecida a lo largo del resto del articulado con principios tales como: siempre fiel a su deber; sereno en el peligro; prudente sin debilidad; firme sin violencia; político sin bajeza; procurará ser siempre un pronóstico feliz para el afligido; sus primeras armas deben ser la persuasión y la fuerza moral; y así un largo etcétera. Todos ellos, 175 años después, siguen vigentes en la Guardia Civil.

21 DE DICIEMBRE DE 1870
La Salve marinera

 

El 21 de diciembre de 1870 se estrenó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid la zarzuela histórico-romancesca en tres actos y en verso: El molinero de Subiza, con libreto de Luis de Eguilaz y música de Cristóbal Oudrid. Al final del acto I incluía un número que lleva por título: Salve a dos voces.
Según Fernández de Latorre, dos años después de su estreno esta zarzuela se representó en un teatro de El Ferrol y los alumnos de la fragata Asturias, tras presenciarla, decidieron adoptar el número de la Salve para interpretarla después de la misa que se oficiaba en aquel buque escuela de la oficialidad. La noticia se propagó enseguida y la Salve se extendió pronto a toda la Armada.
Como suele ocurrir, el paso del tiempo dio lugar a la aparición de diversas versiones. Por ello, el Ministerio de Marina encargó al director músico Camilo Pérez Monllor un trabajo de investigación sobre los cantos de la Armada, que llevó, entre otras cosas, a que el director músico de la Escuela Naval, Jesús Montalbán Vizcón, realizase una revisión e instrumentación de la Salve con letra adaptada por Mariano Méndez Vigo. La nueva versión se declaró reglamentaria por Orden Ministerial de fecha 16/11/1942 (DO 255, de 18/11/1942):

La salve que se cantaba en la fragata Asturias, y hoy en la Escuela Naval y buques, con el transcurso del tiempo ha ido modificándose insensiblemente, dando lugar a diferentes versiones y falta de unidad de interpretación.
Propuesta por el Director del Museo Naval una nueva partitura, arreglo de la anterior, se declara reglamentaria para los buques y dependencias dicha partitura, así como la instrumentación, realizada por el Director de la Banda de la Escuela Naval. Una vez editada la nueva partitura, será repartida a los buques y dependencias.

La Salve marinera, junto a la Oración de la noche de la Marina Española, representa lo más valioso de la música religiosa de nuestra Armada.

Leonardo Torres Quevedo
Transbordador sobre el Niágara
Autómata ajedrecista
Telekino

28 DE DICIEMBRE DE 1852
Nacimiento de Leonardo Torres Quevedo

El 28 de diciembre se conmemora el nacimiento, en 1852, de Leonardo Torres Quevedo, en Santa Cruz de Iguña (Cantabria).
Hasta finalizar el bachillerato residió en Bilbao junto con su familia, aunque por razones de viajes de su padre, ingeniero de caminos que trabajaba en ferrocarriles, pasaba grandes temporadas en su tierra natal. Completó sus estudios de bachillerato con una estancia de dos años en Paris, durante los años 1868 y 1869.
En 1870 se traslada a Madrid junto con su familia. Su gran afición por las matemáticas y la mecánica le llevan a comenzar, al año siguiente, los estudios de Ingeniería de Caminos, interrumpidos en 1873 durante el tiempo que dura el sitio de Bilbao por las tropas carlistas, en cuya defensa participa como voluntario. En 1876 finaliza sus estudios y comienza a ejercer su carrera en la misma empresa en la que trabajaba su padre.
La herencia recibida de unas parientes le hizo posible independizarse del trabajo como ingeniero y dedicarse a lo que realmente le gustaba: la investigación y los inventos.
Su estancia en Paris, así como los posteriores viajes por Europa, le permitieron tener un buen conocimiento del estado del arte de la ciencia y la técnica, a la vez que fraguar muy buenas relaciones con el mundo técnico y científico.
El Transbordador, patentado en Brevet (Suiza) con la denominación de «Un sistema de camino funicular aéreo de alambres múltiples», es considerado como su primer invento. Aun hoy en día está en funcionamiento el instalado en 1916 sobre el Niágara (EE. UU.).
En el campo aéreo, destacó por el proyecto de un nuevo tipo de Dirigible, construido con la ayuda del capitán Alfredo Kindelan, que venía a solucionar los problemas de estabilidad de forma y suspensión de la barquilla. La patente fue comprada por la firma francesa Astra, llegándose a fabricar más de 100 unidades del modelo conocido como Astra-Torres, ampliamente utilizado durante la I Guerra Mundial.
Pero sin lugar a duda, fue en el campo de la Automática, donde fue un adelantado en el tiempo, pudiéndose considerar como el precursor de la Cibernética. Introduciendo el empleo de los sistemas electromecánicos se convirtió en pionero de las maquinas calculadoras digitales. El Telekino, especie de mando a distancia, el Autómata Ajedrecista y el Aritmómetro, son tres exponentes claros de aplicaciones prácticas del contenido de su «Ensayo sobre Automática», en donde expone sus fundamentos teóricos.
Su extensa labor de investigación e innovación abarca otros muchos campos de la ciencia, siendo difícil detallar todos ellos. Sirvan a modo de ejemplo los siguientes inventos: un sistema para guiarse en las ciudades, la balanza automática, el buque campamento, un lanza-cables, una embarcación de dos flotadores, máquinas de escribir, el proyector didáctico, el puntero proyectable, medidor de resistencia del aire, grabador de discursos (Dianemólogo), etc.
Leonardo Torres Quevedo fallecía en Madrid el 18 de diciembre de 1936, después de haber realizado una gran labor científica e investigadora que le hicieron merecedor de numerosos premios y reconocimientos tanto nacionales como extranjeros.

Alfonso XII
General Arsenio Martínez-Campos Antón

29 DE DICIEMBRE DE 1874
Restauración de la Casa de Borbón

Alfonso XII (“El pacificador”) proclamado en Sagunto Rey de España.
En 1874, tambaleándose ya la Iª República (11.02.1873/29.12. 1874), comenzaron los preparativos para restaurar en el Trono al príncipe Alfonso de Borbón. El 1 de diciembre de 1874 se firmó el Manifiesto de Sandhurst, en cuya escuela militar D. Alfonso era cadete, redactado por Cánovas del Castillo, en el que daba a conocer el sistema político que adoptaría durante su reinado, una monarquía constitucional, conservadora y católica, defensora del orden social y garante del funcionamiento del sistema político liberal, basado en los famosos partidos turnantes; finalizaba así: «…ni dejaré de ser buen español ni, como todos mis antepasados, buen católico, ni, como hombre del siglo, verdaderamente liberal». Dos días después de conocerse este manifiesto en España, el 29 de diciembre, el general Martínez-Campos realizó el pronunciamiento en los campos de Sagunto, ante la brigada del mando del general Luis Daban y Ramirez de Arellano (IIª, de la segunda División del Ejército del Centro del mando del general Joaquín Jovellar, que guarnecía Chinchilla).
Las cosas sucedieron así: Martínez Campos, recluido en Ávila, sondeó a Dabán para pronunciarse por la restauración de la Monarquía, obteniendo respuesta positiva, suponiendo, el segundo, la plena colaboración del Ejército del Centro y la inhibición de la guarnición valenciana que, exceptuando a su capitán general, era Alfonsista. El 4 de diciembre, ante la demora del pronunciamiento y a la vista de los problemas que tenía con su tropa, Dabán se sinceró con su general y envió a su ayudante a Madrid para conocer la situación. Éste último regresó sin instrucciones, por lo que D. Luis comunicó a Martínez Campos que solamente su brigada estaba disponible (1.800 hombres del Rto. Infantería La Lealtad y del batallón de Reserva de Madrid, más tres escuadrones y un par de baterías de artillería; en realidad media brigada) y solamente hasta el 31 de diciembre, a lo que D. Arsenio contestó que había decidido encabezar el pronunciamiento él mismo, así lo hizo y triunfó en el intento.
Tras la monarquía electiva y el desastre de la primera República, con su triste episodio cantonal, el levantamiento apenas encontró oposición en la nación, enfrascada, como estaba, en la tercera carlista y en la «larga» de Cuba (1868-1878). Cánovas asumió el ministerio de la regencia en espera de la llegada de S.M., comenzando el régimen conocido como «la Restauración», en el que rigió la Constitución de 1876, que duraría hasta la segunda República (14.04.1931). Tras la caída de la plaza de Estella, con la total derrota infligida a los carlistas (02.03.1876), y la paz de Zanjón (10.02.1878) lograda también por el triunfo militar de D. Arsenio Martinez Campos, se añadirá el sobrenombre de «Pacificador» a D. Alfonso XII.

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