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Efemérides del mes de noviembre

Por octubre 25, 2020 noviembre 27th, 2020 No Comments

En esta entrada se reúnen las efemérides del mes de noviembre. Se irán publicando conforme avance el mes, procurando que su publicación coincida con la fecha del día.

Juan Carreño de Miranda: "Carlos II, con armadura", 1681. Museo del Prado. Madrid

1 DE NOVIEMBRE DE 1700
Muere Carlos II de España

Se inicia la Guerra de Sucesión española.

El 1 de noviembre de 1700, fallece, en el Real Alcázar de Madrid, Carlos II, último representante de la Casa de Austria en el trono de España.
Hijo de Felipe IV y Mariana de Austria, desde su nacimiento mostró una gran debilidad física y mental, atribuida a la consanguinidad de sus padres, e incapaz para llevar los asuntos de Estado.
Su reinado fue una constante lucha de facciones cortesanas en la que se sucedieron como personajes fuertes: su madre, su hermanastro Juan José de Austria, el duque de Medinaceli y el Conde de Oropesa.
Esta inestabilidad y una gravísima crisis económica empeoraron la maltrecha situación internacional de España ante el expansionismo agresivo de Luis XIV de Francia.
Pese a que contrajo matrimonio en dos ocasiones, Carlos II fue incapaz de engendrar descendencia , lo que produciría una inmensa expectativa internacional sobre su herencia. Finalmente dictó testamento a favor de Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV, que entró en Madrid el 17 de febrero de 1701, lo que provocó una guerra civil en el interior del país que enfrentó desde ese año a borbónicos (cuyo principal apoyo lo encontraron en la Corona de Castilla) y austracistas (mayoritarios en la Corona de Aragón), convirtiéndose posteriormente en un conflicto internacional, cuyos últimos rescoldos no se extinguieron hasta 1713, con la firma del Tratado de Utrecht.
Para la Monarquía Hispánica, las principales consecuencias fueron la pérdida de sus posesiones europeas y la desaparición de la Corona de Aragón, con sus leyes e instituciones, lo que supuso el fin del modelo “federal” de monarquía de los Habsburgo españoles.

2 DE NOVIEMBRE DE 1939
Inauguración de la actividad suspendida de la Escuela Superior de Aerotecnia (ESA)

El 2 de noviembre de 1939 se reinauguró oficialmente la actividad de la Escuela Superior de Aerotecnia (ESA), creada el 29 de septiembre de 1928, que había sido interrumpida por la guerra civil. Dicho acto fue presidido por el recién nombrado ministro del Aire, General Juan Yagüe, tras la creación del Ministerio del Aire el 9 de agosto de 1939. Las clases se reiniciaron en el primitivo edificio de la ESA. La puesta en marcha de esta segunda etapa fue encomendada al Tte. Col. Vicente Roa y los alumnos que ingresaron procedían de la propia Escuela cuyos estudios habían sido interrumpidos, del extranjero con estudios parciales y los que habían aprobado el concurso de ingreso en agosto de 1939.
El 17 de noviembre de ese mismo año, se crea el Cuerpo de Ingenieros Aeronáuticos del Ejército del Aire el cual se nutrirá con las aportaciones de la Academia Militar de Ingenieros Aeronáuticos (AMIA) creada el 15 de diciembre. Finalmente, el 30 de diciembre se traspasan las competencias de la ESA para la concesión del título facultativo de ingeniero aeronáutico a la nueva AMIA. Ello no significó la desaparición de la ESA pues se le encomiendan el doctorado y ciclos de conferencias para la formación superior; convive con la AMIA y finalmente se transforma el 12 enero de 1949 en la Escuela Especial de Ingenieros Aeronáuticos cambiando su dependencia al Ministerio de Educación. La AMIA sobreviviría hasta el 9 de diciembre de 1965, siendo su última promoción de Ingenieros Aeronáuticos la de 1954 y a partir de esa fecha se dedica a la formación de Ayudantes Ingenieros Aeronáuticos.

Reglamento del Colegio Militar de Infantería
Hospital de Santa Cruz

5 DE NOVIEMBRE DE 1850
Creación del Colegio de Infantería de Toledo

El 5 de noviembre se conmemora el 170 aniversario de la creación del Colegio de Infantería de Toledo, considerado como el origen de la actual Academia de Infantería.
Desde los tiempos de Felipe II, no fueron pocas las escuelas, academias, seminarios y colegios militares fundados en España para la instrucción de los que deberían seguir la carrera de las armas. En 1824, con la idea de aglutinar las distintas enseñanzas y adoptar un sistema progresivo de formación que fuese de lo general a lo específico, se establece en Segovia el Colegio General Militar dividido en secciones para dar cabida a las distintas armas: Infantería, Caballería, Artillería e Ingenieros. Pero esta concepción de Colegio único pronto acaba rompiéndose, debido principalmente al interés de las propias armas y cuerpos en formar a sus propios oficiales. Así en 1826, se abre la Academia de Ingenieros, en Madrid, y en 1829 se restablecía el Real Colegio de Artillería, en Alcalá de Henares, interinamente hasta su vuelta a Segovia.
Esta idea de Colegio único vuelve a retomarse en 1842 con la creación, por parte de Espartero, del Colegio General de Todas las Armas, renombrado dos años más tarde como Colegio General Militar y quedando establecido en Toledo, donde permaneció hasta su disolución en 1850.
Por Real Decreto de 5 de noviembre de 1850, durante el reinado de Isabel II, se suprime el Colegio General Militar y se crea el Colegio de Infantería y el Colegio de Caballería. El de Infantería se estableció en Toledo, en el antiguo Hospital de Santa Cruz, hoy Museo de Santa Cruz, y el de caballería en las aulas de la Universidad Complutense de Alcalá de Henares, hasta su posterior traslado a Valladolid en 1852.
El Colegio de Infantería, renombrado en 1867 como Academia, se cierra en 1869, volviéndose a abrir en 1875, en el Alcázar de Toledo.
Tras varios avatares, trasformaciones y traslados, en setiembre de 1948, queda definitivamente instalada en su actual sitio de la ciudad de Toledo, como seña de identidad de la ciudad y donde goza del cariño y reconocimiento de todos sus habitantes.

Antonio Gisbert Pérez: “Ejecución de los comuneros de Castilla (Padilla, Bravo y Maldonado)”. (1860). Palacio de las Cortes (Madrid)

7 DE NOVIEMBRE DE 1519
Inicio de la revuelta de las Comunidades de Castilla

Tras finalizar la ceremonia de juramento de Carlos I (1518), como rey de Castilla y León, en el Colegio vallisoletano de San Gregorio, los procuradores dirigieron al monarca 88 peticiones, entre las que figuraban el rechazo a contribuir económicamente al plan del rey de ser nombrado emperador del Sacro Imperio Germánico, así como su negativa a que la Corona extrajera metales preciosos y utilizara fondos dinerarios o caballos en proyectos reales fuera de Castilla y León.
A estas exigencias, que planteaba el nuevo rey, se añadieron otros problemas: Carlos I había llevado consigo un gran número de nobles y clérigos flamencos, de los que ninguno de ellos, incluido el propio rey, hablaban castellano y que causaron inquietud en la población castellanoleonesa, cuyos nobles temieron perder poder y estatus social.
Este cúmulo de agravios provocó un descontento que se fue transmitiendo a las capas populares, llegando a aparecer pasquines en contra del rey en las iglesias.
El 7 de noviembre de 1519, en Toledo, los jefes del movimiento ya denominado “comunero” presentan el “Primer Manifiesto” a los castellanos en contra de la política de Carlos I
Tras las Cortes de Santiago y La Coruña (1520), coincidentes con la salida del del rey para su elección imperial en Alemania, se produjeron una serie de revueltas urbanas que se coordinaron e institucionalizaron, desembocando en la “rebelión de los comuneros”, cuyos principales líderes fueron Juan Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado, que buscaron el respaldo de Juana la Loca, madre del emperador, aunque ella nunca dio su consentimiento al levantamiento.
Los primeros incidentes se produjeron en Toledo y en Segovia, ciudad ésta donde fueron «ajusticiados» dos funcionarios reales a manos de los comuneros. De aquí, el conflicto pasó de ser una protesta contra la presión fiscal de la Corona a una auténtica revolución en el centro de la Meseta y en otros lugares, como Murcia.

El 23 de abril de 1521, las tropas imperiales derrotaron a las comuneras en la batalla de Villalar, siendo allí mismo decapitados Padilla, Bravo y Maldonado.
El movimiento “comunero” ha atraído desde siempre la atención de historiadores y ha sido mitificado y utilizado políticamente. Los intelectuales conservadores han tendido siempre a posiciones más favorables a la postura imperial mientras la postura de los liberales era considerar la batalla de Villalar como una derrota de sus propios sentimientos y principios.

General de división Fernando Álvarez de Sotomayor y Flores

16 DE NOVIEMBRE DE 1844
Nace Fernando Álvarez de Sotomayor y Flores

Nace en Cuevas de Vera (Almería) el General de División D. FERNANDO ALVAREZ DE SOTOMAYOR Y FLORES. Ingresó en el Real Colegio de Artillería en 1857, saliendo del mismo con la promoción 107 en 1863. Participó en varios hechos de Armas en la tercera Guerra Carlista.
Destinado a la fábrica de Trubia en 1875, estudió la construcción y diseño del cañón de 150 mm, primera pieza de acero fundido hecha en España y lleva su nombre, siendo la pieza más importante de la artillería montada, para la que realizó un proyecto completo de material. Estudió y diseño cañones para la Armada construyendo las piezas del acorazado “Pelayo”. En 1880 proyectó un cañón ligero de Campaña, una de las aportaciones más importantes cuyo estudio realizó.
Estuvo en las campañas de Melilla en 1893 y luego en Cuba en 1896. Fue artillero que en tiempo de guerra estaba en el lugar de peligro, donde eran necesarios sus servicios y en tiempo de paz hombre de ciencia dedicado siempre al estudio y el trabajo. En 1909, mandaba muy brillantemente una división en Melilla, siendo General de División. Con los Generales Diaz Ordoñez y García Menacho, fueron los únicos artilleros que hasta 1936 obtuvieron mandos de las tres armas.
Dada la similitud climática y la orografía del terreno de Viator respecto a África, proyecta la instalación en Almería de la Reserva Estratégica del Ejército de África. Después de varios intentos frustrados, en 1923 se instala la Brigada de Reserva Estratégica. En su honor, la base de Viator en Almería, lleva su nombre. Hoy está ubicada en ella la Brigada «Rey Alfonso XIII» II de La Legión.
Estuvo condecorado con la Gran Cruz de San Hermenegildo, Cruz de la Orden de María Cristina, Cruz Blanca y la Cruz Roja de 1ª y 3ª clase al mérito militar, al Mérito Naval y la Cruz de Carlos III, Cruz de Isabel la Católica, Águila Roja de Alemania, Cristo de Portugal, y las medallas de Cuba y Alfonso XIII.

20 DE NOVIEMBRE DE 1791
La exploración a Nootka de las goletas Sutil y Mexicana

Aprovechando la estancia en la Nueva España de la expedición científica de los capitanes de navío D. Alejandro Malaspina y D. José Bustamante y Guerra, comandantes de las corbetas Descubierta y Atrevida, el virrey, conde de Revillagigedo, ordenó en esta fecha que las goletas Sutil y Mejicana, construidas en el apostadero de San Blas de California y cuyos mandos recayeron en los segundos comandantes de las citadas corbetas, los capitanes de fragata D. Dionisio Alcalá Galiano y D. Cayetano Valdés y Flórez, bajasen a Acapulco a armarse para la expedición. Su misión era la exploración de todas las ensenadas y ríos cercanos al estrecho conocido como de Juan de Fuca por si se pudiese encontrar el “inexistente” paso del NW, a pesar de que dichas corbetas tras su escrupuloso reconocimiento, entre banquisas de nieve y témpanos de hielo, no habían encontrado quebradas o huecos que pudieran sugerir la existencia de tal paso.
Lo acaecido en esta expedición está publicado en “Relación del viaje hecho por las goletas Sutil y Mejicana en el año de 1972 para reconocer el estrecho de Fuca, con una introducción en que se da noticia de las expediciones ejecutadas anteriormente por los españoles en busca del paso del Noroeste de América, por D. José Espinosa y Tello. Impreso por orden del Rey. -Madrid. Imprenta Real. Año de 1802.
Tras dos meses y medio de frenética preparación en Acapulco, salieron para Nootka el día 8 de marzo de 1792 y la relación del viaje finaliza en San Blas de California, en cuyo Apostadero rindieron comisión:

“Reunidas al amanecer del 22 (XI, 92), se hizo rumbo directo al fondeadero de S. Blas, donde anclamos el día 23 llegando nuestras tripulaciones en perfecta salud y con la mayor alegría por el feliz éxito de una expedición sumamente penosa y arriesgada, atendiendo á la clase de las embarcaciones con que la hicimos. Terminado el objeto con que se hablan habilitado estos buques, los entregamos al Oficial Comandante del Departamento, y nos preparamos para regresar á Europa por la vía de México y Veracruz.”

Red experimental de cuatro nodos
Cuaderno de incidencias
Ubicación de los nodos

21 DE NOVIEMBRE DE 1969
Primer enlace de ARPANET

El 21 de noviembre se conmemora el establecimiento del primer enlace de ARPANET entre las universidades de Stanford y la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), en 1969.
En 1958, el entonces presidente Dwight D. Eisenhower fundó la Advanced Research Projects Agency (ARPA), como un departamento del Ministerio de Defensa, actualmente DARPA, reaccionando así a la puesta en marcha del satélite soviético Sputnik, en medio de una carrera no sólo armamentista sino también tecnológica, en el contexto histórico de la conocida como guerra fría.
En 1962, la agencia pone en marcha un programa de investigación computacional bajo la dirección de Joseph C.R. Licklider, científico del MTI (Massachusetts Institute of Technology), que se incorpora como jefe de la Oficina de Técnicas de Procesamiento de la Información. Este ya tenía una idea concreta sobre una red que conectara los ordenadores de diferentes instituciones universitarias de investigación entre sí. Aunque en 1964 abandona el proyecto y ARPA, en ese corto plazo de tiempo consigue transmitir sus inquietudes a dos pioneros en tecnologías de la Información, Robert Taylor e Ivan Sutherland, que comenzaron a investigar en el diseño de una red descentralizada.
A finales de la década de los 60, tras hacer converger varios proyectos que se habían desarrollado en paralelo y basándose en los avances conseguidos por Licklider, Robert Taylor consiguió convencer a sus jefes de la viabilidad de un proyecto consistente en una red experimental de cuatro nodos, que se comunicarían mediante un estándar que permitiría el entendimiento entre máquinas de distintos fabricantes.
De esta forma nace y se desarrolla el proyecto ARPANET (Advanced Research Projects Agency Network), una red que contaba con cuatro ordenadores, en cuatro localizaciones distintas: la Universidad de California en los Ángeles (UCLA), la Universidad de California en Santa Bárbara (UCSB), el Stanford Research Institute (SRI International) y la Universidad de Utah. Su implementación fue contratada con la empresa BBN Technologies.
El 29 de octubre de 1969 se transmite el primer mensaje a través de esta red, que consistía en transmitir la palabra login. En el primer intento se consiguió únicamente pasar las dos primeras letras, pero una vez solventados los primeros problemas se transmitió la palabra completa.
En menos de un mes, el 21 de noviembre, se establece el primer enlace permanente entre las universidades de Standford y la UCLA. El 5 de diciembre de 1969 se logró hacer una conexión permanente entre los cuatros nodos. Se acababan de poner los primeros pilares de lo que hoy en día es INTERNET.

Cruz Laureada de San Fernando

21 DE NOVIEMBRE DE 1874
Nace Modesto Aguilera y Ramírez de Aguilera

Nace en Porcuna (Jaén) 21 de noviembre de 1874 D. Modesto AGUILERA Y RAMIREZ DE AGUILERA, era hijo de D. Ricardo de Aguilera y Dª Balbina Ramírez de Aguilera y Gómez. Murió en Madrid el día 1 de enero de 1945.
Sale de teniente con la promoción 178 del Real Colegio de Artillería, alcanzando el grado de General de Brigada de Artillería.
Gano la Cruz laureada de Real y Militar Orden de San Fernando de 2ª Clase, campañas de Marruecos 1909-1927. En el combate librado en la posición de Laucién el día 11 de junio de 1913, el entonces capitán de Artillería Aguilera y Ramírez de Aguilera puso de manifiesto su heroico valor, serenidad y dotes de mando, emplazando las piezas de su batería en la última posición, y sin parapeto alguno, batidas de frente, flanco y revés por el fuego enemigo, consiguió rechazar a éste con el fuego de sus piezas, sufriendo en el empeño la pérdida de un tercio de las fuerzas a su mando.
Real Orden del 16 de Diciembre de 1914, Boletín Oficial del Estado núm. 597/1938 se concede la Cruz Laureada de la Real y Militar Orden de San Femando, y tras el correspondiente juicio contradictorio, en el que se especifica “por su heroico valor y comportamiento demostrado en el combate sostenido con los marroquíes en la posición de Laucién el día 11 de junio de 1913”.
Aguilera fue uno de los artilleros que a partir de 1893, y por respeto a sus compañeros y manteniendo una antigua tradición, renunció a cualquier ascenso no obtenido por estricta antigüedad. Por Real Orden de 3 de mayo de 1926 se le concede, a instancia suya, la permuta del empleo de coronel por la Cruz de segunda clase de la Orden Militar de María Cristina, y por otra disposición del día 24 del mismo mes se le destina al Regimiento Mixto de Artillería de Ceuta. Por Real Orden de 11 de junio se le concede nuevamente el empleo de coronel por méritos de guerra, en virtud del Real Decreto de 9 del mismo, cesando en el disfrute de la Cruz de María Cristina concedida en permuta del antedicho empleo.

Discurso de Juan Carlos I ante las Cortes Generales

22 DE NOVIEMBRE DE 1975
Proclamación de Juan Carlos I como rey de España

El Príncipe de España don Juan Carlos de Borbón, vistiendo el uniforme de Capitán General, es proclamado el 22 de noviembre de 1975, Rey de España, por las Cortes Españolas con el nombre de “Juan Carlos I de España”. La ceremonia tuvo lugar en el hemiciclo del Palacio de las Cortes. D. Juan Carlos juro sobre la biblia.
Pronunció su primer discurso como rey de España en el que expresó su voluntad de ser el rey de todos los españoles. En un párrafo de su discurso destacó: “La Patria es una empresa colectiva que a todos compete; su fortaleza y grandeza deben apoyarse por ello en la voluntad manifiesta de cuantos la integramos. Pero las naciones más grandes, y prósperas, donde el orden, la libertad y la justicia han resplandecido mejor, son aquellas que más profundamente han sabido respetar su propia historia”.
Posteriormente es exaltado al trono el 27 de noviembre con una ceremonia de unción llamada Misa de Espíritu Santo (el equivalente a una coronación), celebrada en la histórica Iglesia de San Jerónimo el Real de Madrid.
Siguiendo las reglas dinásticas, la sucesión en la corona a título de Rey debería haber recaído en su padre, D. Juan de Borbón y Battenberg, Conde de Barcelona, heredero de los derechos dinásticos de D. Alfonso XIII. Sin embargo, el salto en la línea de sucesión y el nombramiento como sucesor, que fue aceptado por el príncipe D. Juan Carlos, había creado un conflicto interno en la Casa Real de Borbón.
El 14 de mayo de 1977, Juan de Borbón renunció a sus derechos dinásticos históricos y a la jefatura de la Casa Real en la persona de Juan Carlos. Con esta renuncia se reanudaba la dinastía histórica y de esta forma, tras la proclamación de Juan Carlos I como rey de España dos años antes y con la renuncia de Juan de Borbón a sus derechos, Felipe se convirtió en Heredero de la Corona y asumió el título de Príncipe de Asturias el 1 de noviembre de 1977.

Vista área del fuerte de San Juan de Ulúa, Veracruz, México
Plano y alzado del fuerte en el siglo XIX
Plano de Veracruz y del Castillo de San Juan de Ulúa en el siglo XVIII

23 DE NOVIEMBRE DE 1825
Capitulación del Fuerte de San Juan de Ulúa (Veracruz, Méjico)

La capitulación del Fuerte de San Juan de Ulúa, en Veracruz, México, supuso el fin de la presencia de España en tierra firme en el continente americano. La historia de esta fortificación resume bien el devenir de las posesiones de la Monarquía Hispana en esta región.
Los primeros españoles llegaron a la isla de Ulúa el 24 junio de 1518 al mando de Juan de Grijalba, dándole el nombre de San Juan de Ulúa por la festividad del día.
En 1535 se iniciaron las primeras obras de fortificación del islote por tratarse de un punto fundamental para las flotas procedentes de España, punto defensivo de la costa y puerto de salida de las mercancías que partían hacia Europa.
En 1568 sufrió un asalto, sin éxito, del pirata inglés John Hawkins y se estudiaron diferentes proyectos para el futuro fuerte, siendo uno de ellos el del ingeniero italiano Bautista Antonelli, que entre otras cosas proponía el traslado de la ciudad de Veracruz frente a la isla, único aspecto que se llegó a realizar.
En 1687 el ingeniero militar de origen alemán Jaime Franck, recibió el encargo del proyecto del fuerte que conocemos en la actualidad. Las obras duraron hasta 1692 y básicamente consistieron en una construcción en forma de paralelogramo con cuatro baluartes en sus esquinas, un revellín en su cara norte y dos reductos exteriores a sus flancos. Su artillería constaba de 195 cañones y 12 morteros. Además de la plaza de armas, disponía de almacenes para la pólvora y mercancías, alojamiento para la tropa, casa del gobernador e iglesia.
A mitad del siglo XVIII, con motivo de los ataques del almirante Vernon, se decidió mejorar defensa del fuerte, encargándose esta vez el proyecto al ingeniero de origen italiano Félix Prósperi. En 1763 se modificó el revellín exterior y se amplió uno de los baluartes.
Llegamos así al siglo XIX, cuando se convirtió en el último reducto de las tropas españolas en el contexto de las guerras de emancipación americanas, capitulando, tras dos meses de asedio, el 23 de noviembre de 1825.

Rendición de Sevilla a Fernando III

23 DE NOVIEMBRE DE 1248
Conquista de Sevilla

La victoria de las Navas de Tolosa en 1212 permitió el avance hacia el sur de la reconquista cristiana. Unos años más tarde, en 1230, la unión de los reinos de Castilla y León con Fernando III inició para el nuevo reino una nueva fase de ocupación del territorio musulmán al sur de la península. Fernando aprovechó la desunión de los diferentes reinos taifas para en escaso tiempo ocupar Córdoba en 1236, Jaén en 1246 y, a continuación, poner cerco a Sevilla.
En la estrategia del asedio se hizo evidente la necesidad del apoyo naval por dos motivos: evitar el aprovisionamiento a la ciudad por el Aljarafe y frenar la llegada de refuerzos del Norte de África por el rio. Con este fin, se acordó con el almirante Ramón Bonifaz la formación de una fuerza naval, que debía preparar en el Cantábrico. A las fuerzas reales se unieron las órdenes militares, milicias, prelados, grandes señores y el primer rey nazarí de Granada, que se unió a sus fuerzas tras la caída de Jaén.
La flota de Bonifaz, compuesta por trece naves y cinco galeras, se enfrentó a fuerzas navales africanas en Sanlúcar para alcanzar Sevilla en agosto, rompiendo la cadena que cerraba el acceso desde la Torre del Oro, para luego destruir el puente de barcas por donde llegaban los suministros a los sitiados. El cerco a la ciudad culminó el 23 de noviembre de 1248 con la completa rendición. El rey, que fallecería solo cuatro años después, dio un mes de plazo a los habitantes para evacuar la ciudad.

Alfred Nobel
Laboratorio de Alfred Nobel en Bofors, Suecia
Testamento de Alfred Nobel. Museo Nobel, Estocolmo
Primera ceremonia de entrega de los Nobel (1901)

25 DE NOVIEMBRE DE 1867
Alfred Nobel patenta la dinamita

El 25 de noviembre se conmemora la concesión, en 1867, de la patente sobre un explosivo conocido con el nombre de dinamita, a Alfred Nobel.
Alfred Nobel nació el 21 de octubre de 1833 en Estocolmo, Suecia, y murió el 10 de diciembre de 1896 en San Remo, Italia. Era hijo de un ingeniero y fabricante de armas establecido en San Petersburgo. Allí se trasladó en compañía de su familia con nueve años y recibió una exquisita formación en química a cargo de tutores privados. También estudio ingeniería en EEUU, tenía una gran facilidad para los idiomas y manifestó un gran interés por la filosofía y la literatura.
Al finalizar sus estudios de química se trasladó a Paris, donde coincidió con Ascanio Sobrero, un químico italiano que en 1847 descubrió la nitroglicerina, una sustancia explosiva altamente potente a la vez que inestable y difícil de manejar.
Nobel puso todo su empeño en mejorar las condiciones de seguridad en la fabricación de esta sustancia así como la forma de llevar a cabo las explosiones de forma controlada, lo que le llevó a patentar el diseño de varios tipos de detonadores y formas de fabricación a base de mezclas.
En uno de los muchos accidentes ocurridos con el manejo de la nitroglicerina, en 1864, perdió la vida su hermano pequeño Emil lo que le impulsó a continuar con las investigaciones convencido de que la solución estaba en encontrar un tipo de mezcla con algún material absorbente que diese estabilidad a la nitroglicerina. Después de probar con varias sustancias sin obtener los resultados deseados, finalmente consiguió, mezclando la nitroglicerina con tierra de diatomeas, obtener un producto que se podía golpear e incluso quemar sin que explotara.

Así, en 1866, nació la dinamita, un explosivo sólido, mucho más estable y manejable que la nitroglicerina, que se podía hacer explotar de forma controlada utilizando los mismos detonadores que él mismo había patentado años atrás.

El éxito no se hizo esperar. A su muerte contaba con más de 90 fábricas de armamento y explosivos repartidas por todo el mundo así como 355 patentes. Su fortuna estaba valorada en más de 33 millones de coronas suecas, dejando en el testamento que casi su totalidad se destinara a la creación de unos premios que reconocieran los grandes avances conseguidos a favor de la humanidad en los campos de la física, química, medicina, literatura y paz.

De esta forma acababan de nacer los prestigiosos premios NOBEL.

Francisco Pradilla, “Rendición de Granada” (1882). Óleo sobre lienzo. Palacio del Senado, Madrid

25 DE NOVIEMBRE DE 1491
Boabdil y los Reyes Católicos firman las capitulaciones de Granada

El día 25 de noviembre de 1491 se firman las “Capitulaciones otorgadas en el Real de la Vega de Granada” entre los reyes cristianos Fernando e Isabel y los alcaldes Yusuf Ibn Comixa y Abu-Casim Al Muley, estos últimos en nombre del emir musulmán de Granada Muhamed Sbú Abdallah, más conocido como Boabdil “el Chico”.
Las Capitulaciones, que cuentan con 77 artículos, fueron firmadas por 49 “confirmantes”, entre los más altos nobles laicos y eclesiásticos que tomaron parte en la Guerra de Granada.
Estos acuerdos acabaron con las sangrientas campañas militares españolas que pretendieron, desde el año 1481, tomar la ciudad mediante las armas, y, con ello, pusieron fin a la ocupación musulmana de España, ocupación que se extendió durante más de siete siglos. En un solo día culminaron estos dos procesos que cerraron un período trascendental de la historia de España.
Pero no todo fue sencillo ya que Boabdil puso una serie de condiciones para rendir la ciudad. Las “Capitulaciones” fueron generosas y ventajosas con los vencidos debido al deseo de Isabel y Fernando de acabar lo antes posible con una guerra que duraba ya diez años y suponía una importante sangría económica. Entre las condiciones que impuso Boabdil estaba la de la tolerancia hacia la religión de los musulmanes que vivían en Granada así como el respeto a la vida, bienes y leyes de los musulmanes nazaríes, a los que se garantizaba, además, la libertad de culto y se les permitía poder seguir hablando sin limitaciones su propia lengua.
Además a Boabdil le fue entregado un Señorío en las Alpujarras, del que disfrutó el tiempo que permaneció en la Península antes de marchar a Fez, donde pasaría el resto de su vida.
Se pactó, también, que Granada sería rendida algunos meses después, en concreto el día 6 de enero de 1492 aunque finalmente la entrega de llaves de la ciudad se adelantaría al día 2 de ese mismo mes.

Escudo de la RMO de San Hermenegildo. Dibujo de Fernando Rivero Díaz
Gran Cruz de la RMO de San Hermenegildo. Dibujo de Fernando Rivero Díaz
Placa de la RMO de San Hermenegildo. Dibujo de Fernando Rivero Díaz
Encomienda de la RMO de San Hermenegildo. Dibujo de Fernando Rivero Díaz
Cruz de la RMO de San Hermenegildo. Dibujo de Fernando Rivero Díaz

28 DE NOVIEMBRE DE 1814
Creación de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo

Finalizada la Guerra de la Independencia fue creada hace 206 años por el Rey Fernando VII para premiar la constancia en el servicio de los oficiales de los cuerpos combatientes.
Curiosamente el propósito inicial del monarca era recompensar mediante la creación de una condecoración, a aquellos miembros de los ejércitos aliados extranjeros que se habían distinguido en la reciente contienda. Sin embargo, terminó convirtiéndose en la única Orden de nuestro sistema premial en la que solo pueden ingresar españoles.
En un principio, el monarca dispuso que se solicitara su parecer a Arthur Wellesley, general británico y duque de Ciudad Rodrigo y de Wellington, por ser el más caracterizado para ello, habida cuenta que había ejercido el mando de las tropas aliadas.
Recabado mediante carta de fecha 18 de mayo de 1814 por el teniente general Francisco Ramón de Eguía López de Letona, secretario de Estado y del despacho de la Guerra, fue contestado el 12 de junio siguiente. Propuso que bien pudiera recompensarse con la Orden de San Fernando, creada por Decreto de 11 de agosto de 1811, siendo necesario para ello suprimir el artículo relativo a los preceptivos informes que se requerían. Por otra parte aprovechó para sugerir que podrían añadirse algunos artículos nuevos, a fin de que se pudiera ingresar en dicha Orden después de 25 años de servicio, computándose dicha cifra en función de los periodos de tiempo prestados en campaña.
Remitido todo ello al Consejo Supremo de Guerra y Marina, y recabados otros informes, su dictamen fue contrario a que se pudiera premiar en la misma Orden el Valor y la Constancia. Así, con fecha 24 de octubre siguiente, se informó al rey, por una parte, que los oficiales de los ejércitos aliados que más se hubieran distinguido, podían ser recompensados con el distintivo de la Cruz de San Fernando. Y por otra parte, y con diferente reconocimiento, debería premiarse por su constancia militar a aquellos oficiales que sirvieran sin nota alguna los 25 años.
Finalmente, el 28 de noviembre de 1814, Fernando VII firmó su aprobación para la reforma de la Orden de San Fernando y la creación de la nueva Orden de San Hermenegildo.
El hecho de ponerse bajo dicha advocación se debió a la predilección del monarca por dicho santo, príncipe visigodo cuya reliquia depositada en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial había sido recuperada de manos francesas tras sustraerla. Felipe II también había sentido gran devoción por su figura como mártir de la Iglesia al convertirse al catolicismo, siendo el promotor de su culto religioso como primer paso a su posterior canonización. Junto a San Fernando es uno de los patronos de la corona española.
El 19 de enero de 1815 se aprobaría el primer reglamento conjunto con la Real y Militar Orden de San Fernando. Su preámbulo era común a ambos, correspondiendo los 8 últimos artículos a la de San Hermenegildo.
Separadas posteriormente dichas Órdenes cada una siguió su propia reglamentación siendo aprobada por última vez la de San Hermenegildo, por Real Decreto de 4 de agosto de 2020.
Conforme al mismo, dicha Orden tiene por finalidad recompensar y distinguir a los caballeros y damas oficiales generales, oficiales y suboficiales del Ejército de Tierra, de la Armada, del Ejército del Aire, de los Cuerpos Comunes de las Fuerzas Armadas y del Cuerpo de la Guardia Civil, por su constancia en el servicio y la intachable conducta, a tenor de lo que establecen las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas. Sus categorías son Gran Cruz, Placa, Encomienda y Cruz.

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