BlogTodos

Efemérides del mes de octubre

Por octubre 4, 2020 octubre 20th, 2020 No Comments

En esta entrada se reúnen las efemérides del mes de octubre. Se irán publicando conforme avance el mes, procurando que su publicación coincida con la fecha del día.

Edificio de la Real Academia Española
Biblioteca de la Real Academia Española

3 DE OCTUBRE DE 1713
El rey Felipe V crea la Real Academia Española

 

La Real Academia Española (RAE) se funda en Madrid el año 1713, bajo el reinado de Felipe V y por iniciativa de Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, inspirada en el modelo de la Academia Francesa y con el propósito, reflejado en sus primeros estatutos, de trabajar al servicio del idioma español. Desde entonces, la institución se ha dedicado a preservar —mediante sus actividades, obras y publicaciones— el buen uso y la unidad de una lengua en permanente evolución y expansión, una aspiración también recogida en sus estatutos vigentes, de 1993.

Con la creación de la Asociación de Academias de la Lengua Española en 1951, comienza a desarrollarse una política lingüística que implica la colaboración de las veintitrés academias de España, América, Filipinas y Guinea Ecuatorial, con el fin de fijar la norma común sobre léxico, gramática y ortografía para todos los hispanohablantes.

A lo largo de su historia, la RAE ha tenido sedes temporales en distintos lugares de la capital de España. La actual, en la calle Felipe IV, es un edificio construido expresamente para la corporación e inaugurado en 1894.

Alonso Sánchez Coello: "Don Juan de Austria armado". 1567. Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid.
The Battle of Lepanto. National Maritime Museum, Greenwich, London.

7 DE OCTUBRE DE 1571
Combate naval de Lepanto

 “La más memorable y alta ocasión que vieron los siglos, ni esperan ver los venideros”. Miguel de Cervantes Saavedra, cabo de Infantería de Marina, herido en Lepanto el día 7 de octubre de 1571.

Nombrado D. Juan de Austria comandante general de la armada de la Santa Liga que tendría que batir a la otomana de Selim II, zarpó de Barcelona el 11.07.1571, para Génova, Nápoles y Mesina, donde se posesionó de su cargo. La armada cristiana constaba, en principio con 319 velas, de las que 164 eran españolas; por diversas causas, las que entraron en combate fueron 208 gleras y las 6 galeazas venecianas. A bordo iban embarcados 80.000 hombres entre galeotes y soldados, estos últimos combatirían, una vez abordadas las galeras enemigas y fijadas con ganchos costado con costado, sobre las estrechas cubiertas de las mismas utilizando la arcabucería, las picas, y demás armas de abordaje. La otomana se componía de 250 galeras reales y considerable número de pequeñas galeotas y fustas, que embarcaron 120.000 hombres entre las mismas clases de remeros y combatientes.

El día 7 de octubre, desplegaron ambas armadas en línea de frente, una cara a la otra, y se lanzaron al abordaje salvo el ala izquierda otomana, del mando de Uluch Ali, que se dirigió hacia el Sur, perseguida por la derecha cristiana de Andrea Doria. Los centros y alas apoyadas en la orilla norte de la gran ensenada (por donde los otomanos pretendían desbordar el ala izquierda cristiana) tuvieron una feroz lucha en las que las cuatro galeazas venecianas y la reserva que mandaba D. Álvaro de Bazán, jugaron un papel decisivo. Uluch Alí cuando vio alejado suficientemente a Doria, viró toda su escuadra a un tiempo y dirigiéndose al norte se encontró con las galeras de Malta, consiguiendo el único triunfo parcial de los turcos en la Jornada y salvar 40 galeras del total de la armada turca. Los otomanos perdieron 25.000 muertos y 5.000 prisioneros, 12.000 cautivos recuperaron su libertad. La de la Santa Liga perdió solamente 15 galeras y 8.000 hombres, de los cuales 2.000 españoles.

Don Juan de Austria, “El hombre enviado por Dios que se llamaba Juan” de la inspiración a S. Pio V, entró victorioso en Mesina, con las presas remolcadas de popa y arrastrando los pendones y estandartes enemigos sobre la superficie del mar en señal de humillación…

Carta del Secretario de Marina de 3 de enero de 1770
Real Ordenanza de SM

10 DE OCTUBRE DE 1920
Creación del Cuerpo de Ingenieros de Marina

El 10 de octubre de este año se conmemora el 250 aniversario de la creación del Cuerpo de Ingenieros de Marina, que posteriormente daría lugar, junto con el Real Cuerpo de Artilleros de Marina, al actual cuerpo de Ingenieros de la Armada, a la creación de la profesión de Ingeniero Naval y Oceánico y a toda la actividad reglada asociada a esta profesión.
Con la llegada del Rey Felipe V al trono, a principios del siglo XVIII, se pone de manifiesto la escasez de medios de la Armada para cumplir con sus misiones, iniciándose, bajo el mandato del Intendente General de Marina Jose Patiño y Rosales, un ambicioso plan para dotarla de un número de navíos equiparable al resto de las potencias europeas. Dicho plan no sólo contemplaba aumentar el número de unidades, sino también dotar a la Marina de las infraestructuras necesarias para su construcción y mantenimiento. Así, primeramente se construyó el Real Astillero de la Carraca, y posteriormente los de Cartagena y Ferrol, que junto con el ya existente de Guarnizo (Santander), permitieron un florecimiento e impulso de la construcción naval.
Otro hecho importante que sin duda contribuyó a impulsar la creación de este cuerpo facultativo fue el proceso de industrialización que tuvo lugar a lo largo del siglo XVIII, conocido por algunos como el siglo de oro de la construcción naval, pasando de un modelo artesanal, en donde se aplicaba los grandes conocimientos prácticos adquiridos, pero carentes de base científica, a un modelo ingenieril, en donde se empiezan a aplicar los conocimientos científicos sobre la materia. A este profundo cambio contribuyeron enormemente científicos y constructores de reconocido prestigio como Gautier, Jorge Juan, Gaztañeda, etc.
Pero el verdadero punto de partida del proceso de creación del cuerpo de ingenieros lo encontramos con la carta, de fecha 3 de enero de 1770, que el entonces Secretario de Marina Julián de Arriaga le escribe a Francisco Gautier, trasladándole los deseos del rey Carlos III.

“El rey me manda prevenir a V.S. que pues le consta el establecimiento en Francia del Cuerpo de Ingenieros Constructores de la Marina, según la Ordenanza de 25 de Marzo de 1765, y puede haber reconocido lo que aquí sea más adaptable, proponga V.S. con brevedad el pie en que se halle más conveniente esta práctica”.
En su cumplimiento, el 1 de octubre de 1770 Gautier presentó un informe en el que justificaba la necesidad de la creación de un Cuerpo de Ingenieros de Marina, acompañándolo de lo que sería la primera ordenanza de dicho cuerpo, inspirada en la ordenanza francesa y en la del cuerpo de Ingenieros del Ejército.

El 10 de octubre de 1770, el rey Carlos III sancionaba la denominada “Real Ordenanza de S.M. para el establecimiento del Cuerpo de Ingenieros de Marina”, convirtiéndose Francisco Gautier en el primer Inspector General del Cuerpo.

“Por cuando conviniendo a mi Servicio crear un Cuerpo de Ingenieros de Marina, a cuyo cargo se construyan, carenen, recorran y cuiden de los bajeles de mi Armada, y practicar las demás operaciones correspondientes a este Cuerpo facultativo, y siendo también de mayor importancia se componga de sujetos hábiles e instruidos en la teoría y práctica de esta profesión:
He resuelto su establecimiento y el de una Escuela de Cadetes de distinguido nacimiento… y quiero que uno y otro se gobiernen por esta ordenanza”.

Dióscoro Puebla y Tolín: «Primer desembarco de Cristóbal Colón en América». 1862. Museo del Prado. Madrid.
Réplica de la nao Santa María en aguas de Valencia

12 DE OCTUBRE DE 1492

Descubrimiento del Nuevo Mundo

El 22 de mayo de 1492 llegó a Palos de la Frontera una carta de los Reyes Católicos ordenando al municipio que contribuyese con dos embarcaciones a la expedición autorizada a Cristóbal Colón. La expedición pretendía cruzar el Atlántico para abrir una nueva ruta comercial hasta el lejano Cipango (Japón).

Tras muchas dificultades, la pequeña expedición estuvo en condiciones de hacerse a la mar el 3 de agosto. Estaba compuesta por tres naves: la Santa María, la Pinta y la Niña. Hay discusión sobre si todas las naves eran carabelas. Se afirma que la Santa María, que era la capitana, era una nao de tres palos, pesada y apta para largas navegaciones. Las otras dos serían carabelas, más ligeras y maniobrables.

Tras una escala en las islas Canarias, el 6 de septiembre la expedición zarpó con rumbo oeste. Colón sabía que la Tierra era esférica, pero estaba equivocado en lo que se refiere a su tamaño. Su estimación de la longitud del ecuador era de unos 30.000 kilómetros, es decir 10.000 menos que la cifra real. Con esos cálculos, la distancia a Cipango se cifraba en 700 leguas marinas (cerca de 4.000 km).

Tras diversas vicisitudes y una vez superadas las 800 leguas de travesía, la tripulación empezó a mostrar su descontento, temerosos de un mal desenlace de la aventura que empezaba a tornarse incierta.

Afortunadamente, a primeros de octubre empezaron a verse aves, signo cierto de la proximidad de tierra firme. En la noche del 11 al 12 de octubre, el marinero Rodrigo de Triana dio la voz de «¡Tierra!» que todos ansiaban oir. El viernes 12 de octubre, Colón desembarcaba en la isla de Guanahaní, en el archipiélago de las actuales Bahamas. El almirante bautizó la isla como San Salvador y prosiguió el viaje cruzando el archipiélago hasta que el 28 de octubre llegó a la actual isla de Cuba, que bautizó como Juana. Después llegó a la Española, actual Haití. Desde allí emprendió el regreso a España con solo dos naves, ya que la Santa María había encallado, y con sus restos se construyó el llamado Fuerte Navidad donde quedaron 39 hombres de guarnición.

Pero leamos lo que escribió el Almirante sobre este día, compilado por fray Bartolomé de las Casas:

Jueves 11 de octubre:… «A las dos horas después de medianoche pareçió la tierra, de la qual estarían dos leguas. Amainaron todas las velas, y quedaron con el treo, que es la vela grande, sin bonetas, y pusiéronse a la corda, temporizando hasta el día viernes que llegaron a una isleta de los Lucayos, que se llamava en lengua de indios Guanahani. Luego vieron gente desnuda y el Almirante salió a tierra en la barca armada y Martín Alonso Pinçón y Viçente Anes, su hermano, que era capitán de la Niña. Sacó el Almirante la vandera real; y los capitanes con dos vanderas de la cruz verde que llevava el Almirante en todos los navíos por seña, con una F y una Y: encima de cada letra su corona, una de un cabo de la † y otra de otro. Puestos en tierra vieron árboles muy verdes, y aguas muchas y frutas de diversas maneras. El Almirante llamó a los dos capitanes y a los demás que saltaron en tierra, y a Rodrigo d’Escobedo, escrivano de toda el armada, y a Rodrigo Sánchez de Segovia, y dixo que le diesen por fe y testimonio como él por ante todos tomava, como de hecho tomó, possessión de la dicha isla por el Rey y por la Reina sus señores, haziendo las protestaciones que se requirían, como más largo se contiene en los testimonios que allí se hizieron por escripto. Luego se ayuntó allí mucha gente de la isla.»

Su peligrosa aventura había abierto las puertas de América a los europeos y había cambiado la Historia para siempre.

Álvaro Casanova Zenteno (1857-1939): "Descubrimiento del estrecho de Magallanes", Museo Histórico Nacional, Santiago de Chile
Mapa del Pacífico del Atlas de Abraham Ortelius: "Theatrum Orbis Terrarum", 1570. Museo Naval de Madrid
Réplica de la nao Victoria en el Museo Nao Victoria, Punta Arenas, Chile

21 DE OCTUBRE DE 1520

Descubrimiento del Estrecho de Magallanes

 

El 21 de octubre de 1520, cuando Fernando de Magallanes navegaba buscando el paso entre el océano Atlántico y el Mar del Sur en su camino hacia las Islas de la Especias – Las Molucas -, navegando hacia occidente con las cuatro naos que le quedaban, Trinidad, San Antonio, Concepción y Victoria, ya que la Santiago se había perdido en el río Santa Cruz, divisó una larga legua de tierra que se adentraba en la mar. Reconocida, resultó ser un cabo situado en 52º 20´ de latitud sur al que bautizó de las Once Mil Vírgenes porque era el día de Santa Úrsula y sus compañeras.

Magallanes dobló aquel cabo y comenzó a explorar un canal que se adentraba en tierra hacia poniente, por si era el paso que buscaba. Era un estrecho que bautizó de Todos los Santos cuando, el 1 de noviembre, se encontraba en su interior. Hoy es conocido universalmente como Estrecho de Magallanes. Después, ya sin La Trinidad, que desertó y regresó a España, el día 28 de noviembre de 1520, pasó entre el cabo Deseado (así llamado porque deseaba verlo), hoy conocido como cabo Pilar, en la parte sur de la salida del Estrecho a la mar, y el cabo Victoria (que recibió este nombre porque la primera en doblarlo fue la nao Victoria) en la parte norte, y entró en el Mar del Sur, que bautizó Pacífico por sus vientos bonancibles.

El descubrimiento del Estrecho de Magallanes hoy es recordado en diferentes manifestaciones artísticas, entre las que destacamos en primer lugar el Mapa del Pacífico en el Theatrum Orbis Terrarum de 1570, obra de Abraham Ortelius perteneciente al Museo Naval de Madrid, en el que aparece la nao Victoria navegando por este océano tras haber dejado atrás el Estrecho. Por su parte, el pintor chileno Álvaro Casanova Zenteno nos dejó un lienzo en el que figuran las tres naos navegando viento en popa, hoy en el Museo Histórico Nacional de Santiago de Chile. La réplica de la nao Victoria que se encuentra en el Museo “Nao Victoria” de Punta Arenas, en pleno Estrecho de Magallanes chileno, es un homenaje más a esta gesta universal.

Félix Gazola

21 DE OCTUBRE DE 1699
Nace D. Félix Gazola

Nace en Plasencia el 21 de octubre de 1699 D. Félix Gazola, ostentaba los títulos de conde de Gazzola (Gazzola es una localidad italiana cercana a Piacenza) y de conde de Sparavia, de Cereio, de Landi y de Mazineso, fue militar y aristócrata al servicio del Rey de Nápoles, durante el reinado de Carlos VII, luego Carlos III de España. El prestigio acquirido, como militar eficaz y hombre ilustrado, hace que Carlos III, en 1761, dos años después de su llegada al trono de España, reclame su presencia con la finalidad de realizar reformas en su artillería, y para confiarle la misión de poner en marcha la creación y funcionamiento del Real Colegio de Artillería en el Alcázar de Segovia. El 19 de septiembre de 1763, D. Félix Gazola, conde de Gazola, fue nombrado Comandante General del Real Cuerpo de Artillería, Inspector de las Reales Fábricas de Armas y Municiones para el servicio de los Reales Ejércitos y Expediciones de Mar y Tierra, y Director del Real Colegio de Caballeros Cadetes de Segovia. Fue Teniente General de los Ejércitos de Su Majestad, ministro del Consejo Supremo de Guerra, Comendador de la Orden de Santiago y Gentilhombre de Cámara.
El proyecto de Gazzola para la artillería española fue aprobado y publicado en 1762 con el título: “Reglamento del nuevo pie en que Su Majestad manda se establezca el Real Cuerpo de Artillería”, instrucción que suprime el cadete de regimiento, creándose la compañía de caballeros cadetes como única procedencia de la oficialidad de artillería
Durante su dirección el Real Colegio de Artillería, fue su inicio como centro educativo extraordinario que llego a alcanzar un prestigio a nivel internacional, por su organización y nivel de estudios, tanta específicamente artilleros como de altura científica. Consciente de la necesidad de contar con un cuadro de profesores de alto nivel, puso al frente como primer profesor para que pusiera en marcha su proyecto educativo, el sacerdote Antonio Eximeno de la Compañía de Jesús.
Fue enterrado en la Iglesia de San Martín de Madrid. La lápida funeraria es obra del escultor Antonio Primo. Su cuerpo se trasladó posteriormente al Museo del Ejército

Suscripción a nuestro boletín

Suscríbase a nuestro boletín. No se pierda las novedades de la Academia de las Ciencias y las Artes Militares.

Por favor, rellene este breve formulario (todos los campos son obligatorios)



X
Suscribirse al boletín de la Academia