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Efemérides del mes de mayo

Por mayo 1, 2021 mayo 14th, 2021 No Comments
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Esta entrada reúne las efemérides del mes de mayo. Se irán publicando conforme avance el mes, procurando que su publicación coincida con la fecha del día.

Fotografía: Museo Naval (Madrid)

1 DE MAYO DE 1898
La Batalla de Cavite

Tras el estallido del Maine en Cuba, la flota norteamericana del Pacífico se preparó en Hong Kong para atacar a la española en Filipinas. La agrupación naval estaba compuesta por los cruceros protegidos OlympiaBaltimoreRaleighCondord y Boston, y el cañonero Petrel, con un total de 19.000 toneladas de desplazamiento. Al mando de la fuerza se encontraba el comodoro Dewey. La flota española constaba de seis cruceros: Reina Cristina, Isla de Cuba, Isla de Luzón, Castilla, Juan de Austria y Antonio de Ulloa, y el cañonero Duero, bajo el mando del contraalmirante Patricio Montojo. Los buques desplazaban 14.000 toneladas y se hallaban limitados por una artillería de menor calibre que la americana y un deficiente mantenimiento; tres de las mayores unidades se encontraban en gran reparación, y los Castilla y Ulloa apenas podían moverse. Además, el adiestramiento de las dotaciones era precario. Montojo no recibió material alguno del que con insistencia solicitó para mejorar el estado de defensa de la bahía de Manila y la eficacia de sus buques.

La flota americana penetró en la bahía de Manila durante la noche del 30 de abril. Al amanecer, las baterías de costa comenzaron a bombardear los buques a demasiada distancia. La escuadra de Montojo, que se encontraba frente a Cavite, comenzó a disparar a seis mil metros, pero fue la artillería americana, de mayor alcance y precisión, la que causó incendios en el Castilla y el Cristina. Luego, los buques americanos se aproximaron y el intento español de torpedearlos con el Cristina y el Juan de Austria fracasó. Dewey, descontento con el resultado, ya que a pesar de los disparos realizados solo dos navíos españoles habían sido impactados gravemente, se retiró por creer sufría una escasez de munición. Entonces, Montojo, sorprendentemente, desembarcó para curarse de un traumatismo, dando el combate por perdido y ordenando varar los navíos si la flota americana regresaba. Dewey, al ver estallar el Castilla y el Cristina, y constatar que la estimación de municiones era errónea, regresó aliviado, continuando el ataque hasta la victoria final.

Se piensa que el ataque pudo rechazarse con un mejor planteamiento conjunto, sobre todo habiendo tenido preparada la ansiada base de la bahía de Subic la cual, cuando llegó la escuadra días antes del combate, no estaba dispuesta para la defensa como le habían prometido al almirante. Montojo fue encausado y apartado del servicio, siendo luego readmitido en la reserva. Con el ataque mencionado y el rebrote de la insurrección filipina finalizaría en poco tiempo el asentamiento español de más de tres siglos en Filipinas.

Enrique Tapias Herrero

2 DE MAYO DE 1944
Acuerdo de España con los Estados Unidos y el Reino Unido

El 2 de mayo de 1944 el gobierno español firmó un acuerdo con los Estados Unidos y el Reino Unido por el que se comprometía a suspender toda ayuda a Alemania, a cambio de que estos dos países reanudaran sus envíos de petróleo a España, que habían suspendido y levantaran el embargo a ciertas exportaciones españolas.
En junio de 1943 los aliados habían empezado a presionar a Franco para que suspendiera todo tipo de ayuda a Alemania, en especial el suministro de wolframio y tungsteno, se expulsara a los servicios secretos alemanes de la península y norte de África y se cerrara el consulado alemán en Tánger. Como primera reacción Franco ordena, a finales de septiembre, la repatriación de la División Azul, dejando no obstante una pequeña parte, conocida como la Legión Azul para materializar la continua oposición de España al comunismo de la URSS. El 1 de octubre Franco vuelve a decretar la «estricta neutralidad» de España en la guerra mundial.
Sin embargo, a la vista de que España no atendía adecuadamente a las peticiones aliadas y permitía cierto apoyo soterrado a Alemania, a principios de 1944 los aliados impusieron un embargo total de petróleo y de otras materias primas, como el algodón. España, desde luego, no estaba en condiciones de ser intransigente debido a la mala situación económica, así que accede el 2 de mayo de ese año a un intercambio de notas diplomáticas con los EEUU y el Reino Unido por el que el gobierno español aceptaba formalmente suprimir el suministro de minerales esenciales a Alemania, prohibir las actividades de espionaje alemán en territorio español y además ordenar la repatriación de la Legión Azul, unos dos mil hombres que habían quedado en Alemania después de la retirada de la División en octubre de 1943.

Luis Feliú Bernárdez

Firma de la Convención sobre la Prohibición de Armas Químicas, en Paris

6 DE MAYO DE 1977.
Primera Conferencia de los Estados Partes de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ)

El 6 de mayo de 1997 inició su primer periodo de sesiones la Conferencia de los Estados Partes, que, junto con el Consejo Ejecutivo y la Secretaría Técnica, constituyen los tres órganos principales de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas.
La Conferencia de los Estados Partes está constituida por representantes de todos los Estados Miembros en la Convención de Armas Químicas (CAQ), cuya entrada en vigor se produjo el 29 de abril del 1997, una vez transcurridos 180 días desde que se depositó el 65º instrumento de ratificación, en este caso presentado por Hungría.
Hasta llegar aquí hubo que recorrer un largo camino. La lucha contra el uso de armas químicas se remonta a varios siglos antes. Así, en el año 1675, Francia y Alemania firmaron en Estrasburgo el primer acuerdo internacional contra el empleo de balas envenenadas. En esta misma línea, en 1874, se llega en Bruselas a un acuerdo, que nunca entró en vigor, prohibiendo el empleo de venenos o armas envenenadas y de armas, proyectiles o material que causaran un sufrimiento innecesario. La Conferencia de Paz de La Haya de 1899 sentó las bases para la lucha contra el empleo de armas químicas que se llevaría a cabo a lo largo del siglo XX. En ella, las partes contratantes se prohibieron el empleo de proyectiles que tuvieran por único objeto el esparcir gases asfixiantes o venenosos, prohibiciones que fueron reiteradas en una segunda Convención de La Haya en 1907.
A pesar de todos estos esfuerzos, el empleo de armas química quedo patente durante la 1ª Guerra Mundial, originando no poco dolor y sufrimiento. En 1925 como un hito importante en esta lucha contra el empleo de las armas químicas se firma el Protocolo de Ginebra, que no prohíbe el desarrollo, la producción o la posesión de armas químicas, sino que prohíbe solamente el empleo de armas químicas y biológicas con fines bélicos. Durante la 2ª Guerra Mundial y hasta bien entrada la década de los 60, la preocupación por las armas químicas pasó a un segundo plano, quizás ensombrecida por el posible empleo del arma nuclear, siendo a partir de 1968, en la Conferencia de Desarme de Ginebra, donde se inician de nuevo las conversaciones sobre las armas químicas y biológicas.
Las negociaciones sobre la Convención sobre Armas Biológicas se desarrollaron a buen ritmo y quedó dispuesta para su firma en 1972. Sin embargo, las correspondientes a la Convención sobre Armas Químicas transcurrirían más lentamente y el acuerdo no se alcanzaría hasta finales de 1992, cuando la Conferencia de Desarme adoptó un proyecto de Convención que quedó listo para su firma el 13 de enero de 1993, en la Asamblea General de Naciones Unidas celebrada en Paris. Durante los tres días que duraron la conferencia fueron 130 los países que rubricaron la Convención.
Con la entrada en vigor de la Convención sobre las Armas Químicas, se estableció formalmente la Organización para la Prohibición de la Armas Químicas. Actualmente 193 Estados están comprometidos con la Convención sobre las Armas Químicas, lo que representa el 98% de la población mundial.
Según reza en la propia web de la Organización, su misión consiste «en aplicar las disposiciones de la Convención sobre las Armas Químicas con el propósito de lograr nuestra visión de conseguir un mundo libre de armas químicas y de la amenaza de su uso, en el que la química se emplee para la paz, el progreso y la prosperidad».
Para ello cuenta con una red de veintiún laboratorios designados a nivel mundial, entre los que se encuentra, a nivel nacional, el LAVEMA (Laboratorio de Verificación de Armas Químicas) integrado en el Departamento NBQ del Campus «La Marañosa» del INTA, único laboratorio de habla hispana designado por la OPAQ desde el año 2004 para el análisis de agentes de guerra química y compuestos relacionados en matrices medioambientales.

Jesús Manrique Braojos

Robert Schuman
Jean Monnet

9 DE MAYO DE 1950
Día de Europa – Declaración de Schuman

El 9 de mayo 1950 el Ministro de Asuntos Exteriores francés, Robert Schuman, pronunció su célebre declaración, que dio paso a la constitución, al año siguiente, de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), que se considera el embrión de la actual Unión Europea. Posteriormente se constituyeron la Comunidad Económica Europea y la Comunidad Europea de la Energía Atómica, completándose con posteriores tratados hasta llegar al vigente de Lisboa del 13 de diciembre de 2007, que entró en vigor el 1 de diciembre de 2009.
La idea inicial partió de Jean Monnet, comisario del Plan Francés de Modernización, que se la hizo llegar a Schuman quien de inmediato la aceptó, ya que este estaba sumamente preocupado por las futuras relaciones franco-alemanas y que, en todo caso, quería evitar cualquier tensión entre ambas potencias que degenerara en una nueva guerra. En los 70 años anteriores a la Declaración Schuman, hasta en tres ocasiones se enfrentaron Francia y Alemania con gravísimas consecuencias a nivel mundial.
Monnet estaba convencido de que las guerras franco-alemanas habían sido consecuencia de la competencia entre esos países, por ello, una Europa dividida era un peligro que podría evitarse si se favorecía la unidad de Europa. La solución era propiciar una iniciativa cuyo objetivo fundamental fuera la seguridad, la distensión y la paz, en base a una Europa reconstruida y reconciliada.
La Declaración Schuman tiene un evidente carácter político y de búsqueda de la paz, más que económico, aunque la iniciativa de la constitución de la CECA era de naturaleza fundamentalmente económica, sería un error considerarla solo bajo ese prisma, pues pretendía controlar esa producción en Alemana, y por ello, la Declaración Schuman comienza declarando solemnemente «La paz mundial no puede salvaguardarse sin unos esfuerzos creadores equiparables a los peligros que la amenazan», lamentando que en el pasado «Europa no se construyó, y hubo la guerra».
Es una evidencia que en los setenta años siguientes a la declaración Schuman no ha habido guerra en Europa. La Paz y Seguridad han sido una realidad en el interior de la Unión Europea. En ese sentido, y también en otros, la Declaración Schuman fue un gran acierto histórico.
En base a esos planteamientos, el Gobierno francés propuso, y el alemán, a través del canciller Konrad Adenauer aceptó, actuar de inmediato sobre un punto limitado pero decisivo: «El Gobierno francés propone que se someta el conjunto de la producción franco-alemana de carbón y de acero a una Alta Autoridad común, en una organización abierta a los demás países de Europa» La intención de que «cualquier guerra entre Francia y Alemania no sólo resulta impensable, sino materialmente imposible» estuvo bien presente.
Hoy día, la Unión Europea es criticada por su exceso de burocracia y mercantilismo, «la Europa de los mercaderes» para algunos, por su falta de coordinación y su lentitud en las respuestas a los problemas que se plantean, y la pérdida de soberanía, lo que ha provocado la salida del Reino Unido.
Sin embargo, la UE es un proyecto que descansa en los valores de Europa, en la Democracia, en el Imperio de la Ley y en el Estado de Derecho, que persigue la libertad, la seguridad y el bienestar y progreso de los ciudadanos europeos y donde las diferencias entre sus miembros se resuelven en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea que establece la doctrina legal de la legislación comunitaria.
El proyecto europeo es respetuoso con los Derechos Humanos y con los valores democráticos. Es un proyecto de Paz, Libertad y Seguridad en clave económica. Pero es un proyecto inacabado, es un proyecto vivo y en reforma continua que debe avanzar y perfeccionarse, por ello a primeros de este año las Instituciones Europeas han lanzado una iniciativa con participación, también, de los ciudadanos sobre «El futuro de Europa» que pretende presentar propuestas en la primavera de 2022. Algo se mueve en el viejo continente.

Tomás Torres Peral

12 DE MAYO DE 1931

Institución del Día del Ejército en sustitución de los Santos Patronos

Por Orden Circular de 12 de mayo de 1931, dimanante del Ministerio de la Guerra, en su artículo 2º, se instituyó el «Día del Ejército», al objeto de que todas las Armas y Cuerpos celebrasen en lo sucesivo, como fiesta propia el día 7 de octubre de cada año, en conmemoración de la gloriosa Batalla de Lepanto acaecida en dicha fecha del año 1571.

Hacía menos de un mes que se había proclamado la Segunda República y la razón de instituir oficialmente tan relevante efemérides fue, según se hizo constar textualmente en la mentada orden ministerial, la de «evitar la variedad de fechas en la celebración de las fiestas correspondientes a los Santos Patronos de cada Arma y Cuerpos del Ejército y de contribuir a la unificación de cuanto se relaciona con las Instituciones Armadas, y con el fin, a la vez, de dar a todos los actos marciales un carácter eminentemente militar, dentro del ambiente de cariño y afección populares en que el Ejército debe vivir y desenvolverse».

Dicha disposición gubernativa se enmarcaba dentro la política laicista del nuevo Régimen, disponiéndose en su artículo 1º que «en lo sucesivo dejarán de celebrarse por el Ejército los Santos Patronos que diversas disposiciones habían asignado a cada Arma o Cuerpo, suprimiéndose, por tanto, las fiestas consiguientes».

Hubo que esperar más de siete años, ya en plena Guerra Civil, para que las tradicionales festividades castrenses que habían sido suprimidas fueran oficialmente restablecidas. Concretamente fue mediante la Orden de 14 de noviembre de 1938, dictada en Burgos desde el Ministerio de Defensa Nacional. Conforme a la misma se pusieron «nuevamente en vigor, todas las disposiciones que proclamaron a los Santos Patronos Protectores especiales de cada una de las Armas y Cuerpos que tradicionalmente los han honrado y venerado como tales».

A tal efecto, se citaba textualmente que quedaban nuevamente, «bajo la especial protección de Nuestra Señora, en sus advocaciones de la Purísima Concepción, del Pilar, de Covadonga, de Loreto y del Perpetuo Socorro, del Apóstol Santiago, de Santa Bárbara, de nuestro Santo Rey Fernando y de la española Santa Teresa de Jesús».

Jesús Narciso Núñez Calvo

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