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Efemérides del mes de junio

Por junio 1, 2020 junio 27th, 2020 No Comments

En esta entrada se reúnen las efemérides del mes de junio. Se irán publicando conforme avance el mes, procurando que su publicación coincida con la fecha del día.

Teniente Diego Flomesta y Moya

1 DE JUNIO DE 1921
Acción de Monte Abarrán (Melilla)

El 1 de junio de 1921, fue atacada por los moros la posición de Monte Abarrán (Melilla). En su heroica defensa, el Teniente de Artillería D. Diego Flomesta y Moya, del Regimiento Mixto de Artillería de Melilla, agota las municiones, inutiliza las piezas y, muertos los demás oficiales, toma el mando, se impone a los indígenas que se resisten a cooperar, y herido por dos veces, cae prisionero al ser asaltada la posición. En el cautiverio prefiere morir de hambre y sed antes de enseñar a los moros el manejo de los cañones. Por su heroísmo y abnegación le fue concedida el 28 de junio de 1923, la Cruz Laureada de la Real y Militar Orden de San Fernando.

Cañón Schneider de 75 mm. 

2 DE JUNIO DE 1779
Muerte de Vicente de los Ríos y Salve

Fallece en Madrid el 2 de junio de 1779 D. Vicente de los Ríos y Salve, Caballero de la Orden de Santiago, nació en Córdoba en 1732. Participo en diversos hechos de armas, fue destacado artillero y docto profesor de la Academia de Artillería. Escribió: Discurso para la apertura de la Escuela de Táctica de Artillería, Discurso sobre los ilustres autores e inventores de Artillería, desde los Reyes Católicos, hasta el presente, Vida de Miguel de Cervantes Saavedra, etc. Fue además Académico de la Española, y de la Real de Historia.

La rendición de Breda. Diego de Velázquez. Museo del Prado
Ambrosio de Spínola

5 DE JUNIO DE 1625
Rendición de la plaza de Breda

El año de gracia de 1625 fue de un éxito tal para la monarquía española que se conoce en la historia como el «annus mirabilis» porque durante el mismo, se recuperó Bahía de Todos los Santos (Brasil) de las garras de los holandeses que la habían tomado el año anterior, se rindió Breda, se venció a los ingleses en su intento de tomar Cádiz, a los holandeses se les rechazó en Puerto Rico, y se socorrió a Génova con éxito resolviéndose la cuestión de La Valtelina.
Rota, en 1621, la tregua con las siete provincias rebeldes de Flandes, la guerra en aquellos estados se vio imbricada en la de los treinta años. En ese contexto, un ejército español del mando de D. Ambrosio de Spínola sitió Breda, que estaba defendida por Justino de Nassau, de la casa de Orange.
En la madrugada del día 28 de agosto de 1624, Spínola, tras hacer varias diversiones estratégicas amagando sobre otros puntos, lanzó la caballería contra los arrabales de Breda, concentró alrededor de ella sus fuerzas y, enseguida, formalizó el sitio con 18.000 hombres, mientras que las tropas defensoras sumaban 7.000.
Spínola, derrochando dotes de estratega, impidió que la plaza recibiese víveres y municiones, mediante la inundación de los terrenos cercanos y controlando perfectamente los caminos hacia la ciudad con apropiadas guarniciones.
Aunque la resistencia holandesa fue dura, incluso heroica, durante los nueve meses de sitio, Justino de Nassau capituló el 05 de junio de 1625, dando orden Spínola a sus tropas de que respetasen y tratasen con dignidad a los rendidos.
Diego Velázquez ha inmortalizado el encuentro entre ambos generales en el famoso cuadro conocido vulgarmente como «Las Lanzas», en el cual, a pesar de que D. Ambrosio Spínola está recibiendo las llaves de la plaza de Breda que le ofrece su oponente, es difícil saber, contemplando la dignidad de todos los presentes, quienes son los vencedores y cuales los vencidos. El vulgo, muchas veces ignorante del arte militar, ha tomado por lanzas las picas famosas de los Tercios, las primeras son de Caballería y las segundas de Infantería, aquí conviene puntualizarlo.

Pendón de los Comuneros de Castilla
Ajusticiamiento de los cabecillas

8 DE JUNIO DE 1520
Levantamiento de las Comunidades de Castilla

El 7 de noviembre de 1519 la ciudad de Toledo había dirigido una carta a las restantes ciudades de Castilla en la que, entre otras cosas, proponía que se suplicase al rey Carlos I «lo primero, que no se vaya de España; lo segundo, que por ninguna manera permita sacar dinero de ella; lo tercero, que se remedien los oficios que están dados a extranjeros en ella».
Entre tanto, Carlos buscaba dineros de las Cortes castellanas para emprender viaje a Alemania, donde iba a ser coronado emperador, lo que únicamente consiguió en Cortes de La Coruña. Ciertamente, la impopularidad del monarca, que no había vivido en España y que desconocía el castellano, era general, y mucho más la de sus consejeros flamencos. Castilla se encontraba soliviantada por los agravios que decía sufrir.
El 8 de junio de 1520 los regidores de Toledo escribieron una nueva carta, esta vez a Valladolid, reiterando lo dicho en la del año anterior, y manifestando «que convenía juntarse todas las ciudades del reino a platicar y conferir cosas tan graves». Así se prendió la mecha de lo que iba a ser la guerra de las Comunidades.
El movimiento que había levantado su bandera en Toledo tuvo su primer forcejeo en Segovia con Adriano de Utrecht, a quien Carlos había confiado el gobierno de Castilla durante su ausencia. Se levantaron también Burgos, León, Ávila y Salamanca y algún tiempo después muchas villas de señorío se enfrentaron con sus señores. El 30 de junio el gobernador Adriano dio cuenta al emperador de la extensión que había tomado la rebelión. Al frente de la misma aparecían como caudillos en Segovia Juan Bravo y en Toledo Juan de Padilla.
En todo caso, la guerra contra las tropas del emperador duró poco, finalizando el 23 de abril de 1521 con la derrota de Villalar y el ajusticiamiento de sus cabecillas. Sólo Toledo no se rindió hasta febrero de 1522.

Juanelo Turriano
Ruinas del artificio de Juanelo en Toledo
Animación en 3D del artificio de Juanelo

13 DE JUNIO DE 1585
Muere en Toledo Juanelo Turriano

 

El 13 de junio se conmemora la muerte en Toledo del inventor, matemático, relojero, astrónomo e ingeniero Juanelo Turriano, en 1585.
Juanelo nació en la región de Lombardía, en Cremona, en torno al año 1500, en el seno de una familia humilde. No se dispone de demasiada información sobre su infancia. Su padre contaba con un pequeño negocio relacionado con los molinos y parece ser que en sus primeros años se dedicó al pastoreo, de donde le vino la afición a la observación astronómica.
Lo que sí parece demostrado, a juzgar por su actividad, es que era un joven despierto, muy inteligente, ambicioso y emprendedor. En una primera etapa cautivó el interés y la atención de personajes importantes de su entorno, como el reconocido físico, médico y filósofo Giorgio Fondulo, que ejerció un papel importante en su educación.
Su interés por las matemáticas, la mecánica y la astronomía le llevaron a entrar muy joven de aprendiz en un taller de relojería, que en aquellos tiempos era considerada como la tecnología punta. Una vez aprendido el oficio, montó su propio taller y durante muchos años fue el encargado del reloj del Torrazo, la principal torre de Cremona.
De su villa natal dio el salto a Milán, donde fue llamado por Francisco II Sforza para hacer una reparación de lo que iba a ser un regalo para el emperador, consiguiendo finalmente que se le encargase un reloj nuevo. Pronto entró en contacto con la corte imperial, consiguiendo ser recibido por primera vez por Carlos V en 1545, promovido por Alfonso de Ávalos, gobernador de la ciudad, ofreciéndose a reparar sus relojes y a diseñar y construir nuevos y más avanzados modelos. Su ofrecimiento levantó muchos recelos por su carácter innovador y por lo ambicioso del proyecto, pero su desparpajo cautivó al rey que le nombró Relojero de Corte. Finalmente cumplió con lo prometido construyendo un reloj que tendría más de 1.800 piezas, conocido con el nombre de Planetario, lo que le sirvió para la asignación por parte del emperador de una pensión anual de 100 ducados.
Posteriormente el rey le encargó un nuevo modelo, conocido como el Cristalino, del que podía observarse toda la maquinaría y que le valió una gran fama, tanto por su precisión como por ser capaz de indicar las posiciones del Sol, la Luna y los otros planetas conocidos en la época.
En 1556, llega a España acompañando al rey Carlos I, quien se retira en la casa palacio que había mandado construir junto al monasterio de los Jerónimos en Yuste, pasando a un segundo plano y dejando el trono a su hijo Felipe II. Juanelo acompañó al rey hasta su muerte en 1558, formando parte de su círculo reducido de confianza.
Felipe II, a la muerte de su padre, le mantuvo en la corte nombrándole Matemático Mayor, duplicándole la asignación anual, y participando en esta época en la reforma del calendario juliano a petición del Papa Gregorio XIII.
Aparte de sus conocimientos en el campo de la relojería destaca también por sus trabajos en el campo de la hidráulica, siendo quizás el más conocido el Artificio de Juanelo, una verdadera obra de ingeniería de la época pensada para surtir de agua del Tajo a la capital de Toledo.
Se trata de una máquina hidráulica capaz de elevar agua, a presión atmosférica, desde el rio Tajo a los depósitos del Alcázar, punto más alto de Toledo, salvando un desnivel de 100 metros con una pendiente media superior al 30%. Utilizaba como energía motriz la propia energía hidráulica del agua del río y mediante una serie de cucharas y brazos de madera, convenientemente engarzados, que trabajaban en torres verticales, era capaz de salvar el desnivel y las distancia entre ambos puntos. La capacidad de trasvase alcanzó la cifra de 17.000 litros al día en pleno rendimiento, superando en un 50% la cantidad inicialmente prevista.
Juanelo firmó un contrato en 1565 con el ayuntamiento de Toledo en el que se comprometía a sufragar por cuenta propia la obra y a cobrar únicamente en caso de que llegase a buen fin. En 1569 finalizan las obras y a pesar del éxito, no recibió el dinero ya que el Alcázar, propiedad del rey, se negó a compartir el agua con la ciudad. Las autoridades del ayuntamiento se negaron a pagar ya que no recibían el servicio. Esto dio lugar a que Juanelo construyese un segundo artificio, que fue entregado en 1581, y que sí proveía de agua a la ciudad, pero al parecer tampoco se cumplieron las condiciones económicas y supuso su ruina.
Juanelo Turriano no era muy aficionado a documentar sus proyectos ni a escribir grandes tratados, lo que ha impedido que a lo largo del tiempo se conozcan sus obras con detalle. Aunque en un principio se le atribuyó la autoría de los “Veintiún Libros de los Ingenios y Máquinas”, estudios posteriores lo han descartado.
Aun así, son numerosas las actuaciones que se relacionan con su buen hacer, tales como el diseño de las campanas del Monasterio del Escorial a petición de su amigo Juan de Herrera, la construcción de la presa del pantano de Tibi, en Alicante, el invento de una ametralladora rudimentaria o el diseño de aparatos voladores y muñecos articulados.
Hoy en día Toledo, donde vivió desde 1563 hasta su muerte el 13 de junio de 1585, rinde homenaje al que fue llamado el Arquímedes Renacentista, ingeniero e inventor de renombre internacional, dedicándole una de las calles más emblemáticas del casco antiguo de la ciudad, conocida como “Calle del Hombre de Palo”, en honor a la leyenda extendida por toda la ciudad según la cual construyó un autómata de madera, capaz de mover piernas y brazos, con el fin de recolectar limosnas y conseguir el sustento en sus últimos años de penuria.

Escudo de Armas de las FAMET
Sello conmemorativo 50 Aniversario
Helicóptero "Chinook" C-47

23 DE JUNIO DE 1966
Creación de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra

El 23 de junio de 2020 se ha conmemorado el 54 aniversario de la creación de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET). Esta unidad militar tiene su origen en la Compañía de Aviación Ligera, creada en 1965, encuadrada en la División Acorazada Brunete nº1, que fue la primera unidad de helicópteros del Ejército de Tierra, heredera del Servicio de Aerostación y de la Aeronáutica Militar.
La efeméride coincide con la fecha de la llegada de los primeros helicópteros a la Base de «Los Remedios», en Colmenar Viejo (Madrid), actual Base «Coronel Maté», el 23 de junio de 1966.
Mucha gente no sabe que los pioneros de la Aviación militar en España fueron los del Arma de Ingenieros cuando se creó el Servicio de Aerostación. Mientras que no se fundó oficialmente el 7 de octubre de 1.939 el Ejército del Aire, todos los aparatos hasta ese momento (globos, aviones, hidroaviones, autogiros) fueron pilotados por miembros de Ingenieros y de las demás Armas del Ejército de Tierra e incluso algunos de la Marina de Guerra. Curiosamente al igual que el Servicio de Aerostación sus primeros oficiales eran del Arma de Ingenieros, el primer Jefe y pionero de las Unidades de Helicópteros fue el Coronel de Ingenieros, Ilmo. Sr D.Ángel Maté Sánchez

Actualmente su Organización y despliegue se puede ver en este enlace:
https://ejercito.defensa.gob.es/unidades/Madrid/famet/

Unidades de las FAMET forman parte de los contingentes enviados a misiones internacionales desde 1991, donde realizan, bajo mando español o internacional, misiones de ayuda humanitaria, evacuación sanitaria (MEDEVAC), de apoyo táctico, logístico y de enlace, proporcionando aeromovilidad a las tropas y trabajando en misiones de sostenimiento de la paz.
Iniciando nuestra andadura en otros horizontes, las FAMET volaron sobre suelo Iraquí en la Operación ALFA-KILO e integrados en la misión PROVIDE COMFORT en el año 1991. Tras distintas misiones en Croacia-Bosnia, Albania, Mozambique, Kosovo, Kirguizistán, Líbano y Afganistán, las Unidades de Helicópteros del Ejército de Tierra vuelven a surcar los cielos de Irak, donde actualmente se encuentra un destacamento de nuestras Unidades.

En este 54 aniversario marcado por la Pandemia del COVID-19, no se han celebrado actos de celebración física, lo que no es obstáculo para recordar esta efémerides, los enormes esfuerzos y sacrificios, de unas unidades que se han nutrido de 3 generaciones de militares.

Helicóptero NH-90
Ciudadela de Jaca
Vista aérea de la ciudadela

28 DE JUNIO DE 1951
La Ciudadela de Jaca, declarada Monumento Histórico-Artístico

El 28 de junio de 1951 la Ciudadela de Jaca es declarada Monumento-Histórico Artístico.
Jaca ocupa una situación militar privilegiada al estar situada en la intersección de la Canal de Berdún, depresión paralela al Pirineo que une Jaca con Navarra, con el cauce norte del Aragón que conduce por el puerto de Somport a Francia. Forma parte de la cadena de fortalezas similares que a lo largo de la historia se levantaron como defensa frente a las incursiones desde Francia: Fuenterrabía, Pamplona, Jaca o Figueras. La Ciudadela, también conocida como Castillo de San Pedro, fue ordenada construir por Felipe II en 1592 al ingeniero italiano Tiburcio Spannocchi, conservándose según el proyecto original hasta nuestros días.
De planta pentagonal estrellada, está construida con el mismo estilo que haría celebre el ingeniero francés Vauban sesenta años más tarde. Su estructura exterior es consecuencia de los avances de la artillería, con muros bajos y escarpas construidas en pendiente para aumentar su resistencia. Por el mismo motivo, la planta, de forma pentagonal, presenta muros oblicuos a la dirección de asalto. Dispone de cinco baluartes que permiten batir de flanco tanto los fosos como los glacis. En su interior un gran patio de armas rodeado por los cuarteles que servían para alojamiento y vida de la guarnición. Se accede a la fortaleza por un puente de tres arcos y un puente levadizo que atraviesa el foso. En la actualidad está gestionada por el Consorcio del Castillo de San Pedro formado por el Ministerio de Defensa, la Diputación Provincial de Huesca y el Ayuntamiento de Jaca.

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